Batallas en Melbourne: Día VII

Azarenka v Benesova: Superviviente de un sector razonablemente ligero, la checa repite los octavos de final alcanzados en 2011. Tal vez motivada por la victoria lograda frente a Stosur en el torneo de Brisbane, esta zurda más versada en la modalidad de dobles se ha colocado en la segunda semana de un Grand Slam por segunda vez en su carrera tras 38 apariciones en torneos grandes. Frenada en el ecuador de Melbourne por colosales adversarias en campañas pasadas, Azarenka abordará un desafío más liviano en la presente edición. Más reconocida por sus restos que por sus servicios, la bielorrusa es la única tenista que no ha sido quebrada en el torneo. Si bien en es cierto que no ha encarado a consumadas restadoras, ha sido capaz de mantener intacto su servicio durante tres partidos consecutivos por primera vez en su carrera. Si logra mantener los niveles de saque en términos de autoridad similares, no debiera de haber partido frente a Benesova. Una rival ante la que jamás cedió un partido, siquiera un parcial y a la que ha ganado cerca del 70% de los puntos jugados al resto sobre segundo servicio.

López v Nadal: Virtualmente ubicado en el top 15 tras someter a Isner en cinco parciales, el toledano pudiera encarar el partido en una suerte de fatiga física y conformismo psicológico. Figura de grandes escenarios, poco estímulo podrá encontrar en el circuito mayor al de enfrentar a un 10 veces campeón de Grand Slam sobre una pista central de la citada categoría. No obstante, salvo dos duelos disputados sobre hierba y moqueta, Nadal ha dominado a Feliciano a lo largo de los años imponiendo un juego de solidez tras la línea. Sobre una superficie de ritmo medio que facilita el desempeño en materia de devoluciones, López necesitaría mantener unos porcentajes de primer servicio elevados para albergar ciertas cuotas de esperanza. Además, tras introducir cambios en el balance de la raqueta, el balear ha mostrado mayor vigorosidad al servicio y facilidad para dibujar ganadores. O, al menos, para trazarlos con mayor frecuencia que antaño. Superior en la reacción y mejorado en la acción, Rafael pudiera andar más lejos que nunca de Feliciano.

Clijsters v Li: Apartada durante meses de la competición debido a problemas físicos, la vigente campeona fue cediendo puestos en el ranking. Eso ha motivado que la final de la pasada edición haya podido tener lugar apenas recién terminada la primera semana de torneo. Acreedoras de una brutal capacidad de golpeo y una movilidad de impresión, belga y china ofrecerán un intenso espectáculo de violentos ataques e impenitentes parapetos. Afectado el físico en Brisbane, la belga no mostró secuela alguna durante los primeros partidos, incluyendo una convincente victoria ante Hantuchova. La tenista más regular del pasado reciente en tierras oceánicas, Na tratará de lograr la primera victoria sobre Kim con el impulso de haber alcanzado la final de Sidney. Dotadas de unos argumentos tan variados como intermitentes, no será de extrañar un duelo repleto de cambios de rumbo.

Tomic v Federer: En ejercicio de inverosímil narrativa tratándose de un imberbe activo, el australiano ha superado la primera semana sin cerrar en el primer set en ninguno de sus tres partidos. Puntiaguda circunstancia que, como él mismo ha reconocido en rueda de prensa, configuraría un escenario difícilmente abordable ante el maestro helvético. Gruesa parte de sus estrechas opciones debieran pasar por un cálido arranque, si bien ni siquiera esto pudiera resultar suficiente mérito. La diferencia en el desgaste físico entre ambos jugadores atenta con ser notable. Roger no ha competido ni cuatro horas por las más de diez que ha empleado Bernard para alcanzar el domingo. La recuperación física y mental será clave al entenderse que hoy tendrá que correr, pensar y apuntar como nunca. Tras asimilar con cierta soltura la violencia de Karlovic en el anterior partido, la voluble altura y efecto inherente a la bola de Tomic pudiera pasar por ligera caricia sobre la piel del suizo.

Wozniacki v Jankovic: Dos jugadoras con mayores galones al resto que al servicio, preponderancia del revés sobre la derecha, buena movilidad y notable resistencia física. A menudo comparadas desde el punto de vista estilístico, la serbia se desmarcó de ese posicionamiento esta semana aseverando que posee una puesta en escena más agresiva, con un destacable revés paralelo y una búsqueda de líneas alejada del aterrizaje seguro de la danesa. Quizá no le falte razón. Nada mejor que el duelo directo para demostrar el contraste. Tras haber cedido los cuatro primeros duelos, Caroline ha tomado la manija en la rivalidad abrochando los últimos tres enfrentamientos –todos ellos en 2011-. Con el hombre que condujo a Jelena al número 1 ahora a su lado, la danesa pudiera contar con adicional ayuda para mantener el patrón de resultados. Dada la paridad de procedimiento entre estas dos incansables competidoras de marcado conservadurismo, se esperan eternos intercambios desde el fondo de pista en espera de errores más que de búsqueda del acierto.

Goerges v Radwanska: Con problemas de salud al comienzo de la temporada –retirada en Sidney incluida-, el horizonte de Julia en Melbourne no parecía especialmente esperanzador. No obstante, la alemana logrado cerrarse las grietas hasta firmar el mejor papel en Grand Slam de su emergente carrera. (Buen papel de cara al previsible co-liderazgo que en febrero le corresponderá con Alemania en Copa Federación, siendo este otro tema). Goerges necesita dar salida cuanto sea posible a su primer servicio ante una figura superior en imaginación y destrezas de confección como la inteligente polaca. De otro modo, Agnieszka absorberá el ritmo de las esferas y tejerá una tela de araña que podría evidenciar las carencias de movilidad y elaboración de intercambio de la teutona. Recibiendo un bombardeo de winners por parte de Mattek-Sands, Radwanska mostró una frialdad asombrosa para evitar la precipitación y mantener casi nulos sus guarismos de errores. Similar hostigamiento pudiera ejercer la tudesca, dada la inclinación al impacto de bajo porcentaje que atesora. A pesar de la bisoñez presentada en estas alturas de torneo, no debiera adoptar Julia un complejo de inferioridad ante una jugadora que jamás rebasó los cuartos de final en un grande.

Berdych v Almagro: En un cruce entre ávidos pegadores de reparables defensas, la iniciativa puede suponer una tendencia de compleja inversión. En este sentido, es de esperar una batalla abierta por lograr el centro de pista con voluntad de inclinar con premura al agresivo oponente. Atendiendo al expediente, el favoritismo debe corresponder al checo. Dotado de un superior servicio y variedad de opciones con la derecha, ha mostrado seguridad a lo largo de la semana para cerrar juegos al saque. Con esos argumentos buscará los cuartos de final por segundo año consecutivo. Ausente de la antepenúltima ronda en todos los grandes disputados fuera de la arcilla, el papel secundario debe otorgarse al español. Si bien carente de bagaje sobre cemento, pisa la segunda semana en Australia por tercer curso seguido. Precisando de excesivo tiempo para armar el brazo -sobre todo en el revés a una mano-, suelen darle la espalda los asfaltos. No obstante, el pausado el pausado ritmo del cuasi-arcilloso firme australiano debe proporcionarle la espera requerida. Dado el tenis de alto riesgo y la volatilidad de caracteres, es de esperar un duelo largo y repleto de alternativas.

Kohlschreiber v Del Potro: Tras un complejo test de apertura ante el incómodo Mannarino, el tandilense ha ido cogiendo color con el paso de los partidos. Invicto pero muy exigido en sus cuatro cruces previos con el teutón, Juan Martín buscará alcanzar el techo que tiene en la antepenúltima ronda de Melbourne. En una escala inferior de potencia pero similar en términos de espectacularidad, el alemán anticipa procedimiento de guerrilla. Dado el mayor poderío golpeador de su oponente unido al inferior margen de error, y tratando de evitar quedar aprisionado contra la pared, previsiblemente Philipp rehuirá cuando sea posible el cuerpo a cuerpo desde el fondo de pista. Dotado de unas destacables destrezas para cernir sombra cerca de los nudos, pudiera hacer avanzar la carrocería a mitad de pista ante la mínima oportunidad. En este escenario, sacaría a Del Potro de una propuesta mecanicista de acoso y derribo obligándole a ampliar la variedad en el repertorio (pasantes, globos,…) ¿Será capaz Del Potro de imponer su ritmo ante un adversario que fomentará la intermitencia? ¿Podrá el alemán cubrirse las heridas en un partido al mejor de cinco parciales?


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Previa del Abierto de Australia (ATP)

Primer cuarto: Sin competición oficial a la espalda en la presente temporada, Djokovic emprende la defensa del título australiano. Abriendo el cuadro ante Lorenzi, no encontrará graves amenazas hasta la segunda semana al margen de un añejo Stepanek. En octavos de final podría enfrentarse al ganador de un potencial Raonic v Roddick. Protagonistas de una apasionante final en Memphis, ambos adolecen de un juego de fondo y/o un resto con el que plantar cara al serbio. Por tanto, Novak tendría vía libre para explotar un argumentario mucho más equilibrado sobre unos jugadores construidos principalmente sobre servicios y derechas y ante los que ostenta una movilidad muy superior. Canadiense y estadounidense necesitarían altos porcentajes y rallies cortos –sobre firme ralentizado- para empezar a tener opciones.  Quizá no haya que descartar en este sector a un siempre correoso Hewitt, quien pueda estar disputando su último grande en casa. Ferrer, cuya mayor amenaza de primera semana es un Chela alejado de gran virtud sobre suelo duro, tampoco encararía grandes retos hasta después del primer domingo. Semifinalista en 2011 y reciente campeón en Auckland,  irá encontrando perfiles más versados sobre el cemento. No obstante el alicantino, quien presenta sus mejores resultados sobre superficie dura a pesar de ser etiquetado de ‘terrícola’, debiera hacer valer una superior mentalidad ante Gasquet, la mayor experiencia en escenarios grandes ante Tipsarevic o el momento presente ante un Youzhny que no es cabeza de serie en un torneo al que el pasado año accedió como top 10.

Cuartos de final: Djokovic v Ferrer

Segundo cuarto: En busca de su tercera final consecutiva en Melbourne, Murray tiene ante sí un camino espinoso. Harrison, supuesto futuro del tenis estadounidense, será la primera piedra para el escocés. Cargados ambos de temperamento inflamable, el superior desempeño de Andy al resto y su incansable labor tras la línea podrían constituir mecha suficiente para encender los tiernos nervios del joven estadounidense. Gulbis o Llodra, activos tan talentosos como intermitentes, serían lo más afilado camino de la segunda semana. El siguiente escalón bien pudiera ser Monfils, desordenado competidor siempre incierto a cinco mangas. No obstante, sólo ha cruzado una vez el ecuador del torneo tras seis participaciones y antes de alcanzar el primer domingo podría encarar a su némesis del pasado US Open, el español Ferrero. Enfrentado al valenciano  en primera ronda, Troicki –que pondría contra las cuerdas a Andy en Roland Garros- sería otro rival a tener en cuenta camino de los cuartos de final a pesar de no haber alcanzado nunca esa ronda en Grand Slam. Campeón en Doha, Tsonga podría medir en tercera ronda el calibre sus destrezas en red ante un superviviente de la mitad de pista como el emergente Granollers. En contraposición estilística, el finalista de 2008 debiera abrir la segunda semana ante un contragolpeador encarnado por su compatriota Simon o por el japonés Nishikori. El ritmo pausado del piso ‘aussie’ podría jugar en favor de las defensas sobre las embestidas, pero también otorgará mayor tiempo al top 10 galo para cubrirse el revés hasta poder marcar diferencias con la derecha.

Cuartos de final: Murray v Tsonga

Tercer cuarto: Con recientes molestias en la espalda, iniciar el torneo ante un jugador sin experiencia en fase final de Grand Slam podría servir de bálsamo para Federer.  Proyectado a enfrentar a un Melzer que no enlaza victorias sobre pista dura desde el pasado Abierto de Australia o un Karlovic que asegura tensión pero también intercambios cortos, la primera semana debiera resultar en estancia poco exigente desde el plano físico para el suizo. Inmersos en un enigmático duelo, Verdasco y Tomic pondrán a prueba sus fuertes temperamentos e impredecibles desempeños. Drenando el ritmo del encuentro, el australiano ya bregaría en la pasada edición ante perfiles españoles, sometiendo a Feliciano y haciendo sudar al propio Nadal. En este sector también se encuentra un Querrey incapaz de ganar en Melbourne desde 2008. Capaz de poner a prueba a mentes inestables con su heterodoxia hasta la antepenúltima ronda en 2011, Dolgopolov –invicto ante estadounidense y australiano- se erige en principal adversario camino del matadero helvético en octavos de final. Tras los bajones físicos en la final de Copa Davis, con Del Potro queda la duda del rendimiento actual en duelos a cinco mangas. A su favor, la condición rápida de la superficie, el bote alto de la bola en Australia y el día de descanso entre partidos. Además, al margen del renqueante Florian Mayer no tiene rivales de entidad en la primera semana. Fish, por contra, enfoca unos primeros pasos muy peligrosos en Melbourne. Un jugador que encoje lejos de Estados Unidos, sólo ha superado la primera semana en una sólo de sus nueve participaciones previas y nombres como Muller, Mónaco o Kohlschreiber podrían ser demasiada empresa para el número 8 del mundo.

Cuartos de final: Federer v Del Potro

Cuarto cuarto: Ubicado en un sector asequible pero no carente de peligro, Nadal bregará camino de la segunda semana con un decadente Ljubicic como oposición más férrea. Al cruzar el ecuador del torneo Isner podría aparecer en la escena de los octavos de final. Capaz de poner contra las cuerdas al balear en el pasado Roland Garros, se estima amenaza más fiera sobre cemento, superficie donde ya alcanzara sus primeros cuartos de final de Grand Slam en el último US Open. Como alternativa al estadounidense, se encuentra un Nalbandian que tratará de poner fin a 11 grandes sin pisar pista tras el primer domingo o un Feliciano López que puede arribar a Melbourne espoleado por el mejor ránking de su carrera. Talento impredecible, tras un buen final de temporada Berdych busca repetir los cuartos de final de 2011. Invicto en los singles de la Copa Hopman, llega a Melbourne sin partidos oficiales pero en ritmo competitivo. Versatilidad y experiencia deberían marcar la diferencia en tercera ronda ante Anderson por un puesto en octavos de final. En uno de los sectores más abiertos del cuadro Almagro peleará con Kubot, su verdugo en Roland Garros, y podría enfrentar al prometedor Dimitrov en segunda ronda. Habitualmente cómodo en Australia, Baghdatis se erige en amenaza tras una victoria sobre Del Potro en Sydney como aval más reciente. En su camino a la segunda semana, un Wawrinka cuartofinalista en dos de los últimos tres Grand Slams.

Cuartos de final: Nadal v Berdych

Semifinales: Djokovic v Tsonga; Federer v Nadal

Previa del Masters 1000 de Montreal

La primera gran parada camino del último Grand Slam de la temporada quedará en los libros de historia como el primer torneo de la Era Djokovic, al menos sobre el papel. Al margen del serbio y Nadal nadie ha sido capaz de alcanzar el partido por el título en los cuatro Masters 1000 de participación obligatoria disputados hasta el momento en la temporada 2011. ¿Será alguien capaz de cuestionar este diálogo? Al margen del top 4, encontramos complicada la localización de un candidato. Desgranamos a continuación lo que pudieran deparar los siguientes siete días de competición en el Uniprix Stadium de Montreal. Leer más de esta entrada