Batallas en Melbourne: Día X

Errani v Kvitova: Se suele decir que el mal de muchos viene siendo consuelo de gente de cortas miras. No obstante, de forma inteligente y oportuna, la italiana ha ampliado sus horizontes aussies tras ir recogiendo las migajas que el cuadro ha ido esparciendo en su camino. Proyectada a enfrentar a Stosur y Bartoli en pos de un inverosímil sendero hacia la segunda semana, Sara encaró con éxito a Cirstea y Zheng, verdugas de francesa y australiana respectivamente. Ahora el panorama sube de temperatura. Lejos de enfrentar a una rival cuyas victorias sorprenden en primera semana, aborda a una competidora cuya no presencia en la final podría tomarse como llamativa. Además, esta colisión presenta a una especialista de dobles combatiendo cuerpo a cuerpo con la principal candidata a dominar el single. Departamento por departamento, la superioridad de la checa es manifiesta. Quizá el único punto de luz para la boloñesa resida en las destrezas de red, dado su habitual desempeño en tándem. No obstante, la potencia de juego y despliegue de alto riesgo inherente a la actual número 2 del mundo invita a pensar que las subidas a los nudos constituirán una empresa de compleja ejecución. El partido está totalmente en las manos de Petra.

Makarova v Sharapova: Echado el telón al ecuador del torneo, María ha grabado un mensaje a fuego. Veinte roturas sobre veintitrés juegos al resto. Con dicha credencial asiste un desafío de acero. Lisicki, de  angelical sonrisa, esconde un demoníaco brazo capaz de escupir fuego. Tal vez, Serena al margen, carezca el circuito de servicio más violento. No importa. La siberiana devora las dos primeras llamaradas del panzer teutón. En un suspiro manda 3-0. Sin embargo, Sabine se repone. Entra al partido y termina cerrando el primer parcial. Sharapova, cinco juegos perdidos en tres duelos, sangra durante seis consecutivos. La primera batalla del año está servida tras un puñado de maniobras de fogueo. Sharapova responde. No volverá a ceder un servicio en todo el encuentro. Coserá a morir las siete opciones de rotura de su adversaria y ganará la guerra en un intercambio de mortero. Desde 2010 sólo una vez cedió la rusa un parcial definitivo. Cada paso en el alambre cuenta como mazazo certero.  Ese coqueteo con el desastre debiera alertar a la campeona de 2008 para sustos venideros. Revelación en 2010, sorpresa en 2011, Makarova presenta un expediente inquietante sobre el abrasador cemento de Melbourne. Ha dejado en el camino a Kanepi –brillante campeona de Brisbane-, Zvonareva, -semifinalista de 2011- y a Serena Williams –sí, a Serena Williams-. Capaz de variar trayectorias desde una siniestra perspectiva poco asimilada entre la élite, la zurda podría poner a prueba el limitado desplazamiento de su compatriota. Incómoda al servicio, se tirará a morir sobre los segundos saques de Sharapova invitándole a probar su propio veneno. Presente en unos cuartos de final en Slam sobre pista dura por primera vez desde 2008, tal vez sea un tren que María no debiera dejar pasar.

Murray v Nishikori: Dotados de un estilo contragolpeador, hacen del desgaste modo de supervivencia. La propuesta del sudor derramado. Confiar en la obtención del resultado a través de drenar del cuerpo. En este sentido, el estado físico podría constituir una de las brechas por las que descoser el enfrentamiento. El japonés, virtual top 20, llega con 14 sets acumulados en las piernas durante los últimos 3 duelos –incluyendo una brutal batalla a cinco parciales ante Tsonga como último capítulo-. El escocés, vigente finalista, accedió a los cuartos de final merced a una retirada. Desde el pasado martes: casi diez horas el uno, menos de cinco el otro. Y, dada la naturaleza conservadora de ambos,  la lógica invita a pensar en eternos intercambios tras la línea. Compacto pero poco hiriente su adversario, pudiera encontrarse Andy ante la extraña circunstancia de ser el hombre más agresivo en pista. Cargado, además, de un superior despliegue al servicio, debiera experimentar menos presión a la hora de cerrar los juegos. Por otro lado, Kei podría notar adicional carga sobre los hombros al encontrarse ante el partido más importante de su carrera y sobre la pista más grande en que jamás haya competido. El miedo escénico de la Rod Laver podría hacerlo presa este miércoles. Hasta ahora, Murray lo ha experimentado en domingo.

Djokovic v Ferrer: Si bien es cierto que Hewitt llegó incomodar al serbio, también es verdad que le habrá puesto en situación competitiva tras una primera semana de avance militar. De menos a más con el avance del torneo, Ferrer pasó de bregar en el quinto parcial con Sweeting a deshacerse con relativa solvencia de Gasquet en el epílogo de su desempeño aussie. En un duelo entre restadores de élite, la sucesión de roturas de servicio bien pudiera ser una constante a lo largo del encuentro. Especialmente desprotegido estará el alicantino al saque, un dócil arma que contrasta con su visceralidad competitiva y donde el número 1 podría encontrar una vía de escape a un partido prolongado. Sobre una superficie dura de ritmo medio, David puede desplegar el estilo arcilloso de desgaste que le caracteriza y que le llevó a las semifinales en 2011 –extendiendo a Murray al tiebreak en el cuarto parcial-. No obstante, tendrá enfrente al jugador con mejor cobertura lateral del circuito. Djokovic, capaz de prestar servicio en todo el ancho de pista que requerirá el español, puede responder al atosigamiento de fondo redoblando esfuerzos y avanzar a mitad de pista para cortar el tempo de David. Mucho más equilibrado que el español en cuanto a áreas de golpeo, tolerará de mejor manera los continuos zarandeos que desgastarán el cemento tras la línea.

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Previa del WTA San Diego

-Parte alta:

Ganar la edición inaugural de Baku sin batir a un top 50 no despoja un ápice del óxido mostrado por Zvonareva en los últimos torneos. Siendo primera cabeza de serie en EE.UU. por primera vez desde 2005, Vera tratará de dar relevo a los tres títulos conquistados por sus compatriotas en las últimas ediciones del torneo californiano. Al disfrutar de un bye y un cruce ante un qualifier en segunda ronda, a priori seguirá disfrutando de un camino tan suave como el encontrado en Azerbaiján. Tampoco parece que pueda encontrar una gran amenaza hasta los cuartos de final en las figuras de Hercog, Dushevina o Rezai. El talento de la eslovena sobre la arcilla no encuentra respaldo sobre suelo duro. Alejada del cemento desde febrero, cerró sin victorias cinco de los seis torneos jugados en 2011 sobre dicha superficie. En el tiempo reciente, la rusa ha generado más ruido por sus habilidades en la boda de Dementieva que por las destrezas mostradas en pista, quedando la francesa –ocho victorias en la temporada- como sujeto de oposición más sólido en este sector, con lo que ello supone. Leer más de esta entrada