Batallas en Melbourne: Día IV

Hewitt v Roddick: Si contemplamos el historial de batallas, observamos que el norteamericano ha cerrado el puño en los últimos seis enfrentamientos. Si leemos la letra pequeña, no obstante, comprobamos que ese sexteto deportivo está plagado de pulsos decididos en sets definitivos e infestados de tiebreaks. Es decir, destinos marcados por apenas puñados de puntos. Si vamos más allá, además, vemos que esta media docena de duelos tuvieron lugar sobre superficies notablemente más rápidas que el pesado firme australiano. Andy, de argumento más explosivo, no marcará tanta diferencia al servicio sobre el piso ‘aussie’. Lleyton, apologeta del desgaste y paciente constructor de puntos, podría encontrarse con mayor frecuencia en intercambios prolongados. Con todo, fue el norteamericano quien brilló ante el incómodo Haase mientras que el australiano sufrió frente al secundario Stebe. Huele a melodrama.

Suárez v Kvitova: Lastrada por lesiones durante las últimas dos temporadas, el nombre de Carla ha perdido fuelle en el circuito desde que, en 2009, llegase a rozar el top 20. De hecho, esa temporada alcanzaría la antepenúltima ronda en Melbourne, derrotando a Venus Williams antes de someter a las actuales dos primeras raquetas del tenis español (Medina, Martínez-Sánchez). Campeona nacional sobre suelo duro en diciembre, espera volver por unos fueros que la llevaran a ser doble cuartofinalista de Slam con apenas 20 años. A pesar de no ser una consumada restadora, Petra puede abrasar el débil servicio de la canaria y acortar los intercambios ante una jugadora capaz de hacerle frente en el plano físico. En busca de la iniciativa en los rallies, además, la española encontrará dificultades para emplear su principal arma. Forjada con un magistral revés cruzado a una mano, este golpe surtiría de pelotas la brutal derecha siniestra de la checa. Dada la inferioridad manifiesta golpe por golpe, buscar un planteamiento ofensivo de golpes paralelos podría ser una opción barajable aunque arriesgada.

Zvonareva v Hradecka: Exigida durante más de tres horas en un competido duelo de apertura, Vera puede llegar al duelo con un peaje físico impropio de una segunda ronda. La temporada, tras ser apabullada en Sydney, ha empezado mal y pueden surgir dudas. Además, con tendencia al sufrimiento frente a grandes pegadoras encontrará en la checa a una rival que rompe la bola con golpes a dos manos desde ambas alas. Esto es, posibilidad de hacer kilómetros sobre el cemento. No obstante, la pausada cadencia de la superficie debiera favorecer el estilo contragolpeador y la extraordinaria movilidad de la rusa sobre una jugadora de limitado desplazamiento que construye su juego sobre demoliciones de fondo.

Bellucci v Monfils: Dotado de hechuras para armar un gran jugador, el brasileño manifiesta una desidia inquietante para sellar partidos. Signo de su talento evidente, fue capaz de tumbar a Murray y Berdych de forma consecutiva sobre la arcilla de Madrid. Muestra de su palpable abandono, apenas cerró siete duelos posteriores a Wimbledon antes de cerrar el pasado curso. Zurdo, podría emplear derechas cruzadas para poner en apuros el débil flanco de revés de su oponente galo. En una batalla abierta por hacerse con el centro de pista –dada la agradable movilidad que ambos atesoran- podría llegar a producirse un status quo. La duda radica en cómo podría Thomaz mantener el pulso ante un jugador más fuerte, rápido y que ha demostrado superiores destrezas en sentido táctico.

Raonic v Petzschner: Dos dobles faltas en el primer juego de los cuartos de final de Halle 2011 hicieron que el canadiense anduviera a remolque durante todo el partido. Hasta la derrota. En un duelo de versados sacadores los errores se pagan caros y Milos penó gravemente ese error inicial. Como si esperase el reencuentro con Philipp a gran escala, el canadiense presenta unos registros brutales en 2012. Ha ganado los 60 juegos al servicio jugados en la temporada. En Chennai, se convirtió en el primer jugador tras 135 eventos en alzar un título sobre pista dura sin ceder un servicio. En Melbourne va a necesitar un desempeño similar, al menos ante el alemán. Con predilección por pistas rápidas, pondría en apuros a Nadal durante cinco mangas en Wimbledon 2010. En pleno regreso tras una lesión que lastró su segunda mitad de temporada, batir a un antiguo verdugo se antoja moralmente relevante para el poderoso canadiense.

Golubev v Gasquet: Una de los retos añadidos que puede tener un cuadro proviene de la heterogeneidad de estilos en rivales consecutivos. En este sentido, tras superar a Youzhny, Andrei pudiera sentirse aliviado de encarar un reto similar en el delicado francés de elegante revés a una mano y parecida carencia en la potencia de tiro. Entre dos jugadores de delicado temperamento y susceptibles de inconsistencia, la narrativa pudiera girar de bando como las hojas de un libro abierto atrapado en una corriente de aire. Habiendo dejado atrás una vergonzosa racha de 18 derrotas, el kazajo podría dar rienda suelta a su impenitente golpeo. Su precisión en un escenario de alto riesgo y la paciencia de Richard para amoldarse a las acometidas se antojan claves para decantar el sentido del duelo.

Simon v Benneteau: Acogiendo a dos tenistas que arriban a Melbourne tras haber cosechado buenos resultados en torneos recientes el duelo podría deparar un grato espectáculo entre dos jugadores en aparente buena forma. Semifinalista en Brisbane y finalista en Sydney respectivamente, esta colisión entre compatriotas ofrecerá una mezcolanza de estilos, dos formas contrapuestas de entender el deporte. Abrazando una postura conservadora aferrado a la línea de fondo, Gilles intentará extender los intercambios tratando de otorgar relevancia al plano físico bajo el estío australiano. Julien, ávido ejecutor de jugadas en mitad de pista, apostará por la ruta más directa de acortar las discusiones cerniendo sombra entre los nudos. El desgaste que implica la propuesta del primero –cuartofinalista en 2010- pudiera desarbolar la precisión y concentración inherente al planteamiento del segundo.

Makarova v Kanepi: Capaz de someter a adversarias top 20 del calibre de Ivanovic o Petrova en la primera semana paso previo a competir durante un set frente a frente con Clijsters -posterior campeona-, Makarova protagonizó uno de los grandes papeles entre la segunda línea en 2011. Dando continuidad al buen juego mostrado al final de la pasada temporada, Kanepi ganó el torneo de Brisbane sin ceder parciales ante nombres como Pavlyuchenkova, Petkovic, Schiavone o Hantuchova. Autoritaria al servicio, mostró una mejorada consistencia en un desempeño de alto riesgo y llega a Melbourne como una de las grandes tapadas del torneo. No obstante, esta triple cuartofinalista de Grand Slam debe demostrar que esa brillante semana no fue un momento de inspiración sino toda una declaración de intenciones sobre la que cimentar futuros objetivos.

Anuncios

Previa del Abierto de Australia (WTA)

Primer cuarto: Tres de las cuatro semifinalistas de la pasada edición se encuentran en este sector. A un punto de alcanzar la final en 2011, Wozniacki –con molestias en la muñeca izquierda que podrían afectar a su revés- abrirá la quincena en ambiente hostil, que no amenazador, frente a la local Rodionova y quizá también Barty. Con vísperas a superar el primer domingo, un duelo con Niculescu podría dar lugar a un dantesco espectáculo de derechas: una por falta de mordiente, otra por falta de ortodoxia. Safarova o Jankovic, aparecerían en octavos de final, aunque sería imprudente subestimar las opciones de valores de futuro como la estadounidense McHale o la británica Robson ante perfiles tan inestables como el que presentan checa y serbia. En la parte baja de este sector Clijsters y Li podrían reeditar la final de 2011. Antes de ello, Kim debiera volver a encarar a Hantuchova, en un escenario donde han brillado, tras el abortado simulacro de Brisbane. Kim -vigente campeona- y Daniela –semifinalista en 2008- podrían protagonizar uno de los grandes cruces en la primera semana. Na, por su parte, encontrará en Pervak la cuarta rival zurda en seis partidos oficiales, haciendo válida la máxima del carácter preparativo que atesoran los torneos previos. Posteriormente, debería refrendar ante Medina la incontestable superioridad mostrada en la pasada Copa Hopman.

Cuartos de final: Wozniacki v Clijsters

Segundo cuarto: Campeona en Sidney batiendo a tres top 10 de forma consecutiva, Azarenka llega a un escenario donde ya ha brillado una versión inferior a su yo actual. Rival a batir, en momento dulce, sobre superficie fetiche. A pesar de abrir ante la emergente Watson y ubicada en un posible cruce con la siempre competitiva Dellacqua cuando de suelo australiano se trata, no se estima que la bielorrusa encuentre oposición de gran calibre camino de cuartos de final. Cetkovska, Pennetta o Peng, carentes de victorias en una segunda semana de Melbourne, serían el mayor obstáculo en busca de los cuartos de final. Uno de los mayores portentos físicos de la disciplina, Schiavone ganaría en 2011 en Melbourne el partido más largo de Grand Slam en la Era Abierta. Dados los problemas de salud que arrastra Goerges, no habría que descartar el surgimiento de Date-Krumm en este sector para la celebración de un duelo septuagenario entre japonesa e italiana. Ampliamente más sutil que Wickmayer tanto a nivel técnico como emocional, la versátil Radwanska se antoja excesiva empresa para la belga y el obstáculo más poderoso para impedir que Francesca reedite los cuartos de final de la anterior edición. Habiendo derrotado con holgura a la italiana en sus tres duelos de 2011 y con moral tras batir a una vigente número 1 por primera vez en su carrera, la artista polaca bien pudiera presentarse en la antepenúltima ronda de Australia por segunda campaña consecutiva.

Cuartos de final: Azarenka v Radwanska

Tercer cuarto: Protagonista de una de las conquistas más brutales que se recuerdan, Sharapova alzó en 2008 el major australiano sin ceder un parcial y tras tumbar a tres top 4 de forma consecutiva. Tiene, por tanto, experiencia en cuadros duros como el que afronta este año en Melbourne. Abre el torneo ante la argentina Dulko, habituada a inclinar grandes nombres en grandes escenarios y quien ya sorprendiera a la rusa sobre la hierba de Wimbledon. Kerber, dos veces semifinalista ya en 2012, se erige como llave a la segunda semana. En busca de los cuartos de final, debiera poner a prueba su implacable repertorio de devoluciones ante los poderosos servicios de Lisicki o su capacidad de sufrimiento ante una jugadora con el privilegiado físico de Kuznetsova. Seguramente con menor preparación competitiva de la deseada –apenas 71 minutos en Sidney- se presume complicado que Zvonareva pueda repetir las semifinales de 2011. Aparentemente lejos de su mejor nivel, Vera quedó proyectada a un enfrentamiento de tercera ronda ante una Kanepi con más experiencia en grandes de lo que pueda parecer. Triple cuartofinalista en Grand Slam, la potente estonia intentará dar continuidad a la magistral semana desplegada en Brisbane. Escondida en una duodécima cabeza de serie aparece Serena Williams, cuyo mayor obstáculo en la primera semana lo encarna una tenaz Cibulkova pero carente de la envergadura necesaria para mantener un pulso con la estadounidense. Invicta ante Kaia e intocable frente a Vera en Grand Slam, candidata top a alzar el brazo.

Cuartos de final: Sharapova v S.Williams

Cuarto cuarto: Firme candidata al título, Kvitova deberá estar alerta desde la primera semana. Destinada a enfrentar una antigua cuartofinalista como Carla Suárez en segunda ronda, podría verse las caras ante la incansable Kirilenko antes de echar el cierre al primer domingo. Para alcanzar ese duelo de virtudes en mitad de pista, sin embargo, esta última tendrá que someter a la local Gajdosova –quien no ha ganado un duelo de cuadro final en Melbourne tras 6 participaciones-. En octavos de final, Ivanovic y Pavlyuchenkova emergen como grandes amenazas. No obstante, la actual falta de entereza de la serbia en duelos ajustados y la irregularidad al servicio de la rusa podrían resultar taras irreparables en esas alturas del torneo. Incapaz de superar los octavos de final tras 9 presencias en Melbourne, Stosur carga con la responsabilidad de rendir como campeona de Grand Slam ante grada local. Jugadora que precisa de ritmo competitivo, cuenta con escasez de partidos de preparación. Antes de octavos de final, Cirstea, Riske o Petrova, se antojan manejables. Mirar más allá parece arriesgado. Tras el ecuador del torneo, Bartoli aparece como apuesta más firme. El pesado ritmo del suelo aussie podría ser un gran aliado para la agresiva restadora francesa. Además, habitualmente ubicada sobre la línea, debiera digerir con soltura el elevado bote de la pelota, circunstancia especialmente explotada al servicio por la número 1 australiana. En oposición a la gala, sin embargo, podría surgir Zheng –semifinalista en 2010 y reciente campeona de Auckland-.

Cuartos de final: Kvitova v Bartoli

Semifinales: Clijsters v Azarenka; S. Williams v Kvitova