Millas de arcilla: cuartos de final de Copa Davis

Por primera vez en la historia todas las eliminatorias de cuartos de final en el Grupo Mundial de Copa Davis se celebrarán sobre polvo de ladrillo. Una competición a menudo incómoda por la adaptación a superficies fuera de temporada que implica, servirá de antesala a los grandes torneos de arcilla. Buen aperitivo de cara a una gira de tierra batida que arrancará la próxima semana… o dentro de unos minutos, según se mire.

España v Austria: La última vez que España cedió una eliminatoria sobre arcilla ningún integrante de la actual Armada había abrazado el profesionalismo. Idéntico escenario es aplicable a las series disputadas dentro de las fronteras ibéricas. Invicto como local desde abril de 1999, el cuadro español cerraría una imbatibilidad de 13 años sobre territorio nacional en caso de obtener la victoria ante Austria. En Castellón, sobre polvo de ladrillo, se espera seguir ampliando unas rachas de impresión: 22 eliminatorias seguidas selladas como local para un total de 24 eliminatorias consecutivas conquistadas en arcilla. Aún sin Nadal, resulta complicado conformar a nivel mundial un cuatro superior al que presenta España sobre la superficie de Oropesa (lejos de representar esto un ejercicio chovinista). Paradigma de estos registros, Ferrer liderará la segunda serie de la Era Corretja. Invicto como local y sobre arcilla en Davis (12-0) y contando por victorias lo jugado sobre tierra batida en 2012 (10-0), refleja la autoridad con la que España debe encarar la serie. Singlista titular en eliminatorias consecutivas por primera vez, Almagro tendrá la responsabilidad de abrir la eliminatoria. Ya cargó con dicha empresa dos años atrás en la arcilla de Logroño y cedió ante Wawrinka. Más maduro y tras una motivante gira en pista dura, encarará en Melzer a un semifinalista de Roland Garros que, aunque hoy lejos de su cenit deportivo, se llevó el último precedente sobre arcilla. Por ese primer punto deben de pasar las opciones austriacas, dado el blindaje presupuesto a los partidos de Ferrer. Haider Maurer, peligroso aunque inconsistente como demuestra su ranking (#139), se antoja insuficiente para desequilibrar a auténticos relojes sobre tierra batida. En el doble, Granollers y Marc López –‘héroes’ de la serie ante Kazajistán y finalistas en el único torneo de arcilla disputado en 2012- pudieran encontrar ante Peya y Marach (con la opción de Melzer) el punto más duro de la serie.

Pronóstico: España 3-0

Francia v Estados Unidos: Siguiendo los pasos helvéticos, el equipo de Forget ha optado por buscar las grietas del cuadro de Courier sobre suelo cobrizo. Una arriesgada decisión que puede haber tornado en peligrosa tesitura. Posiblemente Francia, carente en la eliminatoria de jugadores cuyo firme preferencial resida en la arcilla, posea menos mimbres que la malograda Suiza para abandonar el suelo duro. Además, la postrera ausencia de Monfils, semifinalista de Roland Garros (triple cuartofinalista), ha dejado al combinado galo privado de su indiscutible baluarte sobre la rojiza superficie y razonablemente expuesto. Tsonga, líder del contingente, pisa su terreno más esquivo. Simon, seleccionado sobre Gasquet no por destrezas técnicas sino por superiores cualidades físicas para un frente a cinco mangas, representa menor amenaza que Richard sobre polvo de ladrillo. Su ternura en la competición (1-5 en puntos vivos) y un ínfimo papel en la gira americana de arcilla (un triunfo en tres torneos) convierten al segundo hombre galo en punto de latente preocupación. Igualmente afectado por las bajas se encuentra Estados Unidos, despojado de Fish. Probablemente el de Minnesota diste bastante de encarnar una referencia sobre arcilla, se encuentre lejos del nivel que lo aupó al top 10 y lleve una temporada para olvidar. Quizá las principales bazas estadounidenses pasasen por los puntos de Isner y los hermanos Bryan, pero Mardy no dejaba de ser un durísimo elemento de desgaste en Copa Davis (sus últimos seis singles duraron, al menos, cuatro horas -llegando cinco de ellos al quinto parcial-) y quien abriera la veda sobre la arcilla de Zúrich. En su ausencia, Isner debe de ejercer con fuerza de número 1. Más aun teniendo en cuenta que a su lado estará un barbilampiño Harrison, quien sin haber jugado un punto vivo en la competición ejercerá de singlista titular en unos cuartos de final. La narrativa más lógica dice que Tsonga batirá a Ryan en la apertura. En ese escenario, el segundo punto (Simon v Isner) sería la clave de la serie. John debe dar un paso al frente y asentar su estatus de primer hombre. Verdugo de Federer en arcilla, el único hombre en llevar a Nadal a un quinto set en Roland Garros tendrá en su mano dar un vuelco a la eliminatoria. Si se llega 1-1 al sábado los hermanos Bryan debieran hacer valer su condición de mejor pareja del mundo ante cualquier combinación francesa y poner a Estados Unidos ante un gran oportunidad de pasar la eliminatoria. El domingo, Isner y Tsonga podrían jugar el punto decisivo. Todos sus precedentes se han saldado en tiebreaks de sets finales. Todos se han jugado en pista dura. Sobre arcilla, el norteamericano tendrá cierta ventaja pudiendo ser ésta más amplia en caso de que su oponente se encuentre en una situación donde no esté permitido el error. Un hipotético quinto punto enfrentaría a Simon y Harrison. Un jugador frágil en la competición ante un debutante en estas circunstancias. Gilles ganó el reciente duelo en Miami. Sería un final muy incierto.

Pronóstico: Estados Unidos 1-3

Argentina v Croacia: El cuadro albiceleste es el vigente finalista. Si hay un país que tiene en el punto de mira la competición no es otro que el sudamericano. Y la oportunidad se ha abierto como nunca ante sus ojos en 2012. A partir de estos cuartos de final, jugarán todas las series como conjunto local. La barras quilomberas tiene más motivos que nunca para no dejar de alentar. Quizá el jugador más entregado a la competición del tiempo reciente, Nalbandian tendrá la honorable responsabilidad de abrir la serie ante el croata Cilic. En plena fase de regreso al circuito tras una lesión de larga duración, Marin caería ante David en el reciente torneo de Indian Wells, ampliando su nefasto balance ante el argentino (0-4). Aún tierno, virgen de victorias ante un rival en buena forma, con derrota fresca y en escenario hostil, el panorama no es halagüeño para el balcánico. De vuelta en Copa Davis tras una aireada ausencia en primera ronda, Del Potro cerrará el sábado ante el gigante Karlovic. Al igual que en el primer duelo, el jugador argentino guarda una victoria reciente ante el oponente croata. Juan Martín sometió a Ivo en Miami sin necesidad de disputar muertes súbitas. Sobre una superficie más lenta a la encontrada en Florida, el argentino tendrá aún mayor capacidad para restar las bombas del adversario (y viceversa, sin embargo). Del Potro, semifinalista de Roland Garros, es un jugador infravalorado en arcilla con unas prestaciones mucho mayores de las que se pueda presuponer.  En el punto de dobles, Nalbandian y Schwank pudieran tener la opción de cerrar la eliminatoria. Cilic y Zovko tratarían de extender la eliminatoria hasta el tercer día. No obstante, la mencionada pareja argentina logró el único punto argentino en la final de 2012 celebrada en Sevilla y se antoja improbable que deje escapar la oportunidad ante su público. El horizonte del domingo parece lejano en esta serie y un quinto punto algo cercano a lo utópico. En cualquier caso, Del Potro en un cuarto punto se antoja un desafío para el que Cilic -sometido en Miami por el tandilense- difícilmente pueda estar preparado.

Pronóstico: Argentina 3-0

República Checa v Serbia: Reedición de la semifinal de 2010. En esa ocasión, Serbia pudo contar con la intervención de Djokovic (ausente el viernes por problemas estomacales) para extender y ganar la eliminatoria de Belgrado en el quinto punto. En la semifinal de 2011 ante Argentina, Djokovic volvió a estar ausente el viernes, para tratar de reconducir la eliminatoria el domingo. Su físico dijo basta y Serbia cedió la serie. Notable diferencia: esta vez Novak no está presente. Si hay una indigestión en forma de resultados en Praga el número 1 del mundo no podrá acudir a reconducir la nave. Huelga decir nada sobre la pérdida de potencial que en el cuadro serbio origina la ausencia del pentacampeón de Grand Slam, calculando meticulosamente su calendario de arcilla con Roland Garros como propósito. Aun así, Serbia tiene en la profundidad de equipo una baza a su favor en la eliminatoria. La capacidad de rotación con garantía de resultado es un clavo principal al que puede aferrarse el conjunto balcánico en su visita a Praga. Héroe de la semifinal de 2010 –batiendo a Berdych el viernes y logrando el punto decisivo ante Stepanek el domingo- la importancia de Tipsarevic se multiplica en estos cuartos de final. Líder en ausencia de Djokovic, jugará el segundo punto y el cuarto siendo razonable que reciba descanso el sábado. Héroe de la final de 2010 –ganando el quinto punto a Llodra-, Troicki asume una responsabilidad superior ejerciendo de segundo hombre y deberá estar listo para algo más que para poner la guinda al fin de semana. Zimonjic, consumado doblista, puede dar respiro a un singlista de cara a los partidos del domingo. Por el contrario, República Checa cuenta con sus baluartes nacionales: Berdych y Tipsarevic. Probablemente aglutinen todos los puntos de la serie. La duda reside en si Navratil optará por darles oxígeno en un punto de dobles de una eliminatoria que tiene todas las papeletas para llegar viva al tercer día. No obstante, se antoja complicado dado el balance de la pareja en la competición (9-1, cediendo únicamente en la final de 2009 en España) y la importancia que puede encerrar ese punto en la serie.

Pronóstico: República Checa 3-1

Previa del ATP Dubai

Primer sector: En circunstancia similar a la de 2011, Djokovic hace su primera aparición tras ganar el Abierto de Australia con el objetivo de revalidar su corona de Dubai. Siendo tricampeón en ambos eventos, son los torneos más fructíferos de su carrera y los 15 triunfos consecutivos en el emirato dubaití la racha más amplia jamás alcanzada en un torneo por el serbio. Abriendo ante un rival (Stebe) que ha ganado tantos partidos en el circuito como títulos de Grand Slam figuran en el palmarés del actual número 1 y con Stakhovsky como principal oposición antes de cuartos de final, probablemente sea el favorito con horizonte más despejado. Carente el cuadro de top 10 españoles, corresponde a Serbia la mayor representación en el torneo de ese selecto grupo. Tipsarevic buscará un duelo fratricida ante su joven referente, un duelo que ya cayera de su lado en el último precedente en las Finales ATP de Londres. No obstante, en lugar de un Novak deseoso de terminar la temporada debiera encontrar un competidor ávido por emprender un nuevo camino. Antes de fijar las lentes en Djokovic, sin embargo, pudiera tener que domar las acometidas de Ljubicic. Quien fuera campeón en el desierto de Indian Wells, buscará herir sobre el erial de Dubai.

Segundo sector: Tras profundas crisis post-Melbourne en las dos últimas temporadas, habrá que ver cómo retoma Murray la competición después del primer Grand Slam del año. Con balance más positivo a pesar de ceder antes en Australia, se antoja un tramo para seguir creciendo en lugar de para evitar seguir sangrando. Aun lesionado en el pie, la primera gran amenaza la encarna un Davydenko que ya le batió en la edición de 2008 y capaz de exigir a Federer hasta el décimo juego de un tercer parcial dos semanas atrás. Envejecido pero aún hábil de golpeo y fugaz de piernas, a tres parciales, es posible que el ruso llegue siempre y casi siempre bien, pero el resistente escocés debiera llegar siempre y casi siempre mejor. Nunca presente más allá de cuartos de final en el páramo dubaití, Andy podría cruzar con Berdych en dicha ronda. El checo, en fase dulce desde otoño y vencedor de los últimos tres duelos ante el número 4 del mundo, sólo ha cedido en 2012 sobre pista dura ante campeones de Grand Slam en la superficie. Alcanzando sets finales en todas sus batallas previas a tres mangas, podría resultar una colisión suicida antes de encarar un previsible duelo con Djokovic. Antes de pensar en el escocés, no obstante, Becker o Bubka debieran representar para Tomas amenazas netamente más benévolas que el tocayo alemán del primero o que la novia bielorrusa del segundo. Sin olvidar a un Lacko cuya final en Zagreb aún está caliente.

Tercer sector: Finalista en Rotterdam y campeón en Marsella, Del Potro aterriza en Dubai tras 9 partidos en 12 días, casi 5.000km de viaje y forzado a una aclimatación express. Habrá que observar su punto de fatiga pues no se antoja buena empresa llegar con sed al desierto. Un incómodo inicio ante Dolgopolov pudiera agudizar la sequedad bucal. La cobertura lateral de Djokovic parece trasladarse de la pista a los cuadros, pues su apellido aparece tanto en la parte alta como baja del draw. En nota puramente anecdótica destacar la controvertida presencia de Marko (ya derrotado por Golubev conforme se redactan estas líneas) en este sector. Convertido en el primer top 5 galo en cerca de una década, Tsonga emerge como principal obstáculo camino de la semifinal para Juan Martín. No obstante, bien pudiera preferir el argentino revivir su exitoso cruce de hace una semana con el de Le Mans antes que encarar otros frentes. Como alternativa a Jo-Wilfried surge un desafiante Mannarino, sabedor de lo que es ganar a Del Potro a tres mangas y capaz de mandar al cuarto parcial al tandilense en el pasado Abierto de Australia. O un Baghdatis que domina el enfrentamiento directo y quien ya ejerciera de verdugo en el primer torneo de la presente campaña.

Cuarto sector: Si algo parece previsible en este sector es el poco tiempo que tendrá Federer para pensar desde la primera bola del torneo. Abriendo ante Llodra, reciente finalista en Marsella, la insistencia del saque y volea del galo pondrán a prueba los reflejos del suizo al resto y su precisión en los pasantes. Con similar poderío al servicio y querencia por la red aparecerían López y Mahut como desafíos de segunda ronda, derivando el duelo en una sucesión de puntos cortos, ritmo intermitente y decisiones rápidas. Lejos de su habitual presencia en eventos estadounidenses de cuadros desnivelados, Fish ha optado por firmar acta en torneos con planteles más competitivos en el hemisferio Este. Sin ser la estrategia más factible para acumular ritmo (suma sólo 4 partidos en el año) antes de Indian Wells/Miami, le permitirá medirse a rivales de un calibre acorde al que encontrará en los citados enclaves. A no ser que vuelva a ver prematuramente mecanografiado su destino como sucedió en Marsella ante el inesperado Olivetti, los imprevisibles Youzhny –dos veces finalista- o Gasquet –semifinalista en sus dos últimas presencias- debieran pelear con el estadounidense un pasaje al infierno helvético. Tetracampeón y vigente finalista en Dubai así como reciente ganador en Rotterdam, se antoja complicado no apostar por Roger en esta llave.

Consulta el cuadro final de Dubai

Batallas en Melbourne: Día IX

Azarenka v Radwanska: Uno de los aspectos que más ha evolucionado en el haber de la bielorrusa reside en su capacidad para mantener la concentración durante períodos prolongados. Esto incluye no sólo la tenacidad para bregar hasta ganar intensos juegos, sino también el disponer de la frialdad suficiente para revertir marcadores adversos. Otrora un volcán de sentimientos, la actual número 3 del mundo ha tornado en un marasmo de expresividad más allá de la celebración de los puntos. La última gran muestra de este mejorado flanco se encuentra en la semifinal de Sidney disputada hace unos días ante la polaca. A pesar de encontrarse desubicada dentro del cuadrilátero durante un set y medio merced al parapeto y sutil juego de su oponente, Azarenka mantuvo la serenidad necesaria para colocar a Radwanska en el punto de mira.

Disparando por encima de la media pero lejos de ser referencia en cuanto a potencia, Victoria experimentará dificultades para rebasar a una atleta de la agilidad de Agnieszka en los primeros compases del intercambio. Aunque sus demoliciones camino del primer domingo insinúen lo contrario. Con el objetivo de desarbolar a la artista de Cracovia, la bielorrusa deberá emprender una confección de punto más elaborada que en cualquiera de los encuentros disputados hasta la fecha. Será una buena prueba para testar su renovado estoicismo tras una semana de dominio arrollador justo antes de emprender tensos enfrentamientos. Debido a las carencias presentes en su desempeño al servicio y las extremas destrezas al resto de su oponente, el porcentaje de primer servicio podría jugar un papel capital en las opciones de la polaca. Dada la escasa potencia inherente a su brazo, casi más importante que la vigorosidad del lanzamiento será la colocación del mismo, con el fin de evitar ir a remolque durante todo el partido.

Wozniacki v Clijsters: Ambas competidoras han llegado al cruce a través de procedimientos antagónicos. Radicalmente distintos. Reveladores de virtudes y carencias. Quién sabe si portadores de sedimento para la colisión que se viene. Por un lado, tras dominar con solvencia el partido ante una errática Jankovic, Wozniacki sufrió para cerrar el encuentro. Evidenciando su dificultad para dominar desde el servicio, dejó escapar hasta dos roturas de ventaja antes de abrochar el partido. Esto, ante una deportista lejos de sus mejores prestaciones deportivas. Parece complicado que, llegado el caso, Clijsters pudiera llegar a perdonar semejante sangría. Una jugadora capaz de levantar cuatro bolas de partido ante una de las tenistas más en forma del momento. Pero una jugadora, recordemos, que viene con una torcedura de tobillo y bien pudiera no rendir a pleno rendimiento.

Desde el punto de vista psicológico, la incidencia del ayer puede ser importante. Caroline ha cedido ante Kim en los dos episodios deportivamente más relevantes de su carrera: la final del Abierto de Estados Unidos 2009 y la final del WTA Championships 2010. Sin olvidar que una derrota la apartaría del #1 WTA. La exigencia mental para ella, por tanto, pudiera exceder los límites de Melbourne Park. Desde el punto de vista táctico, parece lógico pensar que el parapeto conservador habitual de la danesa no sería suficiente para parar a Clijsters. Una jugadora con una cobertura lateral equivalente, una profundidad de juego a la altura, un repertorio de golpeo más equilibrado, una vocación ofensiva superior,… Debe dar un paso más allá. Apostar por el cuerpo a cuerpo, jugar más dentro de pista, virar la trayectoria de la bola hasta poner al límite el físico de un portento quizá tocado por la base. Kim está ante su última oportunidad en Melbourne y no la desaprovechará si Caroline le deja tener la última palabra.

Del Potro v Federer: Si uno repasa con ligereza esta rivalidad en los libros, verá que el suizo ha ganado 7 de los 9 duelos jugados con el argentino. Si profundiza, además, observará que el historial incluye una racha inicial de 12 sets consecutivos abrochados por el helvético así como que el último choque también cayó de su lado. Y, como argumento de quizá más peso, advertirá que Roger –tetracampeón del torneo- cedió apenas tres juegos en el único precedente en Melbourne Park ante el sudamericano. Si bien todo eso es cierto, también es verdad que Del Potro ha extendido a Federer hasta parciales definitivos en tres de sus últimos cuatro cruces. Meses después del mencionado correctivo recibido en Australia, Juan llevó al suizo al quinto set en todas unas semifinales de Roland Garros. Apenas meses más tarde de esa batalla sobre arcilla, se convertiría en el primer hombre capaz de tumbar a Roger en una final de Nueva York. Y como colofón a esa temporada le sometería en las Finales ATP. Un aviso y dos sentencias que pusieron al argentino a la altura de las mayores alternativas. No obstante, vio cercenado su ascenso por una lesión de muñeca cuyos rescoldos se intuyeron en el último duelo ante el suizo en Cincinatti el pasado verano, donde fue a remolque todo el encuentro sin llegar a amenazar la coraza de su adversario.

Encarando el que será el partido 1.000 de su carrera, Federer llega sin ceder un parcial y habiendo mitigado cualquier duda sobre el estado de su espalda. Con un potencial duelo ante Nadal en semifinales, pudiera ver testado el estado de su revés al recibir los intensos latigazos de derecha invertida cruzada de Del Potro. Habiendo ganado 12 sets de forma consecutiva pero sin encarar un top 40 camino de cuartos de final, la principal duda en un creciente argentino reside en su capacidad para mantener un pulso intenso a cinco mangas, cosa que se vio fuera del alcance del virtual top 10 en la pasada final de Copa Davis. El calor no debiera ayudar en este sentido, pero una superficie sustancialmente más rápida que la pisada en Sevilla y el día de descanso entre partidos pudieran contribuir a una mayor tolerancia física.

Nadal v Berdych: Si el checo no firma un porcentaje de primer servicio acorde a su estatura,  no hará falta que salte a la Rod Laver para certificar su décima derrota consecutiva ante Nadal. No obstante, habiendo ganado los seis tiebreaks disputados en el torneo, Berdych debiera tener más confianza que nunca en este arma. Dada su filantropía al resto, gran parte de sus opciones de mantener la vida ante balear, se entiende, pasan por alcanzar las muertes súbitas. No obstante, la superficie pudiera suponer un arma de doble filo para Tomas. Rápida pero lenta, favorece la puesta en práctica de las defensas mitigando parte del poder de los grandes sacadores. Lenta pero rápida, minimiza la penalización pero sigue castigando a aquellos jugadores con una movilidad reducida. Y Berdych, digamos, no pasea con soltura.

Además, tras un incidente -de interpretación libre- ante Almagro, es de esperar que Tomas reciba menos elogios que improperios por parte de la grada. Denuestos proyectados hacia un jugador con precedentes de incendios morales en grandes escenarios, pudieran suponer demasiada molestia en un ya pedregoso camino. Afectado por lastres físicos en esta ronda en las dos últimas ediciones, el balear no debiera perder el tiempo tentando a la mala suerte. 21 de los últimos 22 sets cerrados ante el checo invitan a no invocar a la fortuna.

Batallas en Melbourne: Día VII

Azarenka v Benesova: Superviviente de un sector razonablemente ligero, la checa repite los octavos de final alcanzados en 2011. Tal vez motivada por la victoria lograda frente a Stosur en el torneo de Brisbane, esta zurda más versada en la modalidad de dobles se ha colocado en la segunda semana de un Grand Slam por segunda vez en su carrera tras 38 apariciones en torneos grandes. Frenada en el ecuador de Melbourne por colosales adversarias en campañas pasadas, Azarenka abordará un desafío más liviano en la presente edición. Más reconocida por sus restos que por sus servicios, la bielorrusa es la única tenista que no ha sido quebrada en el torneo. Si bien en es cierto que no ha encarado a consumadas restadoras, ha sido capaz de mantener intacto su servicio durante tres partidos consecutivos por primera vez en su carrera. Si logra mantener los niveles de saque en términos de autoridad similares, no debiera de haber partido frente a Benesova. Una rival ante la que jamás cedió un partido, siquiera un parcial y a la que ha ganado cerca del 70% de los puntos jugados al resto sobre segundo servicio.

López v Nadal: Virtualmente ubicado en el top 15 tras someter a Isner en cinco parciales, el toledano pudiera encarar el partido en una suerte de fatiga física y conformismo psicológico. Figura de grandes escenarios, poco estímulo podrá encontrar en el circuito mayor al de enfrentar a un 10 veces campeón de Grand Slam sobre una pista central de la citada categoría. No obstante, salvo dos duelos disputados sobre hierba y moqueta, Nadal ha dominado a Feliciano a lo largo de los años imponiendo un juego de solidez tras la línea. Sobre una superficie de ritmo medio que facilita el desempeño en materia de devoluciones, López necesitaría mantener unos porcentajes de primer servicio elevados para albergar ciertas cuotas de esperanza. Además, tras introducir cambios en el balance de la raqueta, el balear ha mostrado mayor vigorosidad al servicio y facilidad para dibujar ganadores. O, al menos, para trazarlos con mayor frecuencia que antaño. Superior en la reacción y mejorado en la acción, Rafael pudiera andar más lejos que nunca de Feliciano.

Clijsters v Li: Apartada durante meses de la competición debido a problemas físicos, la vigente campeona fue cediendo puestos en el ranking. Eso ha motivado que la final de la pasada edición haya podido tener lugar apenas recién terminada la primera semana de torneo. Acreedoras de una brutal capacidad de golpeo y una movilidad de impresión, belga y china ofrecerán un intenso espectáculo de violentos ataques e impenitentes parapetos. Afectado el físico en Brisbane, la belga no mostró secuela alguna durante los primeros partidos, incluyendo una convincente victoria ante Hantuchova. La tenista más regular del pasado reciente en tierras oceánicas, Na tratará de lograr la primera victoria sobre Kim con el impulso de haber alcanzado la final de Sidney. Dotadas de unos argumentos tan variados como intermitentes, no será de extrañar un duelo repleto de cambios de rumbo.

Tomic v Federer: En ejercicio de inverosímil narrativa tratándose de un imberbe activo, el australiano ha superado la primera semana sin cerrar en el primer set en ninguno de sus tres partidos. Puntiaguda circunstancia que, como él mismo ha reconocido en rueda de prensa, configuraría un escenario difícilmente abordable ante el maestro helvético. Gruesa parte de sus estrechas opciones debieran pasar por un cálido arranque, si bien ni siquiera esto pudiera resultar suficiente mérito. La diferencia en el desgaste físico entre ambos jugadores atenta con ser notable. Roger no ha competido ni cuatro horas por las más de diez que ha empleado Bernard para alcanzar el domingo. La recuperación física y mental será clave al entenderse que hoy tendrá que correr, pensar y apuntar como nunca. Tras asimilar con cierta soltura la violencia de Karlovic en el anterior partido, la voluble altura y efecto inherente a la bola de Tomic pudiera pasar por ligera caricia sobre la piel del suizo.

Wozniacki v Jankovic: Dos jugadoras con mayores galones al resto que al servicio, preponderancia del revés sobre la derecha, buena movilidad y notable resistencia física. A menudo comparadas desde el punto de vista estilístico, la serbia se desmarcó de ese posicionamiento esta semana aseverando que posee una puesta en escena más agresiva, con un destacable revés paralelo y una búsqueda de líneas alejada del aterrizaje seguro de la danesa. Quizá no le falte razón. Nada mejor que el duelo directo para demostrar el contraste. Tras haber cedido los cuatro primeros duelos, Caroline ha tomado la manija en la rivalidad abrochando los últimos tres enfrentamientos –todos ellos en 2011-. Con el hombre que condujo a Jelena al número 1 ahora a su lado, la danesa pudiera contar con adicional ayuda para mantener el patrón de resultados. Dada la paridad de procedimiento entre estas dos incansables competidoras de marcado conservadurismo, se esperan eternos intercambios desde el fondo de pista en espera de errores más que de búsqueda del acierto.

Goerges v Radwanska: Con problemas de salud al comienzo de la temporada –retirada en Sidney incluida-, el horizonte de Julia en Melbourne no parecía especialmente esperanzador. No obstante, la alemana logrado cerrarse las grietas hasta firmar el mejor papel en Grand Slam de su emergente carrera. (Buen papel de cara al previsible co-liderazgo que en febrero le corresponderá con Alemania en Copa Federación, siendo este otro tema). Goerges necesita dar salida cuanto sea posible a su primer servicio ante una figura superior en imaginación y destrezas de confección como la inteligente polaca. De otro modo, Agnieszka absorberá el ritmo de las esferas y tejerá una tela de araña que podría evidenciar las carencias de movilidad y elaboración de intercambio de la teutona. Recibiendo un bombardeo de winners por parte de Mattek-Sands, Radwanska mostró una frialdad asombrosa para evitar la precipitación y mantener casi nulos sus guarismos de errores. Similar hostigamiento pudiera ejercer la tudesca, dada la inclinación al impacto de bajo porcentaje que atesora. A pesar de la bisoñez presentada en estas alturas de torneo, no debiera adoptar Julia un complejo de inferioridad ante una jugadora que jamás rebasó los cuartos de final en un grande.

Berdych v Almagro: En un cruce entre ávidos pegadores de reparables defensas, la iniciativa puede suponer una tendencia de compleja inversión. En este sentido, es de esperar una batalla abierta por lograr el centro de pista con voluntad de inclinar con premura al agresivo oponente. Atendiendo al expediente, el favoritismo debe corresponder al checo. Dotado de un superior servicio y variedad de opciones con la derecha, ha mostrado seguridad a lo largo de la semana para cerrar juegos al saque. Con esos argumentos buscará los cuartos de final por segundo año consecutivo. Ausente de la antepenúltima ronda en todos los grandes disputados fuera de la arcilla, el papel secundario debe otorgarse al español. Si bien carente de bagaje sobre cemento, pisa la segunda semana en Australia por tercer curso seguido. Precisando de excesivo tiempo para armar el brazo -sobre todo en el revés a una mano-, suelen darle la espalda los asfaltos. No obstante, el pausado el pausado ritmo del cuasi-arcilloso firme australiano debe proporcionarle la espera requerida. Dado el tenis de alto riesgo y la volatilidad de caracteres, es de esperar un duelo largo y repleto de alternativas.

Kohlschreiber v Del Potro: Tras un complejo test de apertura ante el incómodo Mannarino, el tandilense ha ido cogiendo color con el paso de los partidos. Invicto pero muy exigido en sus cuatro cruces previos con el teutón, Juan Martín buscará alcanzar el techo que tiene en la antepenúltima ronda de Melbourne. En una escala inferior de potencia pero similar en términos de espectacularidad, el alemán anticipa procedimiento de guerrilla. Dado el mayor poderío golpeador de su oponente unido al inferior margen de error, y tratando de evitar quedar aprisionado contra la pared, previsiblemente Philipp rehuirá cuando sea posible el cuerpo a cuerpo desde el fondo de pista. Dotado de unas destacables destrezas para cernir sombra cerca de los nudos, pudiera hacer avanzar la carrocería a mitad de pista ante la mínima oportunidad. En este escenario, sacaría a Del Potro de una propuesta mecanicista de acoso y derribo obligándole a ampliar la variedad en el repertorio (pasantes, globos,…) ¿Será capaz Del Potro de imponer su ritmo ante un adversario que fomentará la intermitencia? ¿Podrá el alemán cubrirse las heridas en un partido al mejor de cinco parciales?


Previa del Abierto de Australia (ATP)

Primer cuarto: Sin competición oficial a la espalda en la presente temporada, Djokovic emprende la defensa del título australiano. Abriendo el cuadro ante Lorenzi, no encontrará graves amenazas hasta la segunda semana al margen de un añejo Stepanek. En octavos de final podría enfrentarse al ganador de un potencial Raonic v Roddick. Protagonistas de una apasionante final en Memphis, ambos adolecen de un juego de fondo y/o un resto con el que plantar cara al serbio. Por tanto, Novak tendría vía libre para explotar un argumentario mucho más equilibrado sobre unos jugadores construidos principalmente sobre servicios y derechas y ante los que ostenta una movilidad muy superior. Canadiense y estadounidense necesitarían altos porcentajes y rallies cortos –sobre firme ralentizado- para empezar a tener opciones.  Quizá no haya que descartar en este sector a un siempre correoso Hewitt, quien pueda estar disputando su último grande en casa. Ferrer, cuya mayor amenaza de primera semana es un Chela alejado de gran virtud sobre suelo duro, tampoco encararía grandes retos hasta después del primer domingo. Semifinalista en 2011 y reciente campeón en Auckland,  irá encontrando perfiles más versados sobre el cemento. No obstante el alicantino, quien presenta sus mejores resultados sobre superficie dura a pesar de ser etiquetado de ‘terrícola’, debiera hacer valer una superior mentalidad ante Gasquet, la mayor experiencia en escenarios grandes ante Tipsarevic o el momento presente ante un Youzhny que no es cabeza de serie en un torneo al que el pasado año accedió como top 10.

Cuartos de final: Djokovic v Ferrer

Segundo cuarto: En busca de su tercera final consecutiva en Melbourne, Murray tiene ante sí un camino espinoso. Harrison, supuesto futuro del tenis estadounidense, será la primera piedra para el escocés. Cargados ambos de temperamento inflamable, el superior desempeño de Andy al resto y su incansable labor tras la línea podrían constituir mecha suficiente para encender los tiernos nervios del joven estadounidense. Gulbis o Llodra, activos tan talentosos como intermitentes, serían lo más afilado camino de la segunda semana. El siguiente escalón bien pudiera ser Monfils, desordenado competidor siempre incierto a cinco mangas. No obstante, sólo ha cruzado una vez el ecuador del torneo tras seis participaciones y antes de alcanzar el primer domingo podría encarar a su némesis del pasado US Open, el español Ferrero. Enfrentado al valenciano  en primera ronda, Troicki –que pondría contra las cuerdas a Andy en Roland Garros- sería otro rival a tener en cuenta camino de los cuartos de final a pesar de no haber alcanzado nunca esa ronda en Grand Slam. Campeón en Doha, Tsonga podría medir en tercera ronda el calibre sus destrezas en red ante un superviviente de la mitad de pista como el emergente Granollers. En contraposición estilística, el finalista de 2008 debiera abrir la segunda semana ante un contragolpeador encarnado por su compatriota Simon o por el japonés Nishikori. El ritmo pausado del piso ‘aussie’ podría jugar en favor de las defensas sobre las embestidas, pero también otorgará mayor tiempo al top 10 galo para cubrirse el revés hasta poder marcar diferencias con la derecha.

Cuartos de final: Murray v Tsonga

Tercer cuarto: Con recientes molestias en la espalda, iniciar el torneo ante un jugador sin experiencia en fase final de Grand Slam podría servir de bálsamo para Federer.  Proyectado a enfrentar a un Melzer que no enlaza victorias sobre pista dura desde el pasado Abierto de Australia o un Karlovic que asegura tensión pero también intercambios cortos, la primera semana debiera resultar en estancia poco exigente desde el plano físico para el suizo. Inmersos en un enigmático duelo, Verdasco y Tomic pondrán a prueba sus fuertes temperamentos e impredecibles desempeños. Drenando el ritmo del encuentro, el australiano ya bregaría en la pasada edición ante perfiles españoles, sometiendo a Feliciano y haciendo sudar al propio Nadal. En este sector también se encuentra un Querrey incapaz de ganar en Melbourne desde 2008. Capaz de poner a prueba a mentes inestables con su heterodoxia hasta la antepenúltima ronda en 2011, Dolgopolov –invicto ante estadounidense y australiano- se erige en principal adversario camino del matadero helvético en octavos de final. Tras los bajones físicos en la final de Copa Davis, con Del Potro queda la duda del rendimiento actual en duelos a cinco mangas. A su favor, la condición rápida de la superficie, el bote alto de la bola en Australia y el día de descanso entre partidos. Además, al margen del renqueante Florian Mayer no tiene rivales de entidad en la primera semana. Fish, por contra, enfoca unos primeros pasos muy peligrosos en Melbourne. Un jugador que encoje lejos de Estados Unidos, sólo ha superado la primera semana en una sólo de sus nueve participaciones previas y nombres como Muller, Mónaco o Kohlschreiber podrían ser demasiada empresa para el número 8 del mundo.

Cuartos de final: Federer v Del Potro

Cuarto cuarto: Ubicado en un sector asequible pero no carente de peligro, Nadal bregará camino de la segunda semana con un decadente Ljubicic como oposición más férrea. Al cruzar el ecuador del torneo Isner podría aparecer en la escena de los octavos de final. Capaz de poner contra las cuerdas al balear en el pasado Roland Garros, se estima amenaza más fiera sobre cemento, superficie donde ya alcanzara sus primeros cuartos de final de Grand Slam en el último US Open. Como alternativa al estadounidense, se encuentra un Nalbandian que tratará de poner fin a 11 grandes sin pisar pista tras el primer domingo o un Feliciano López que puede arribar a Melbourne espoleado por el mejor ránking de su carrera. Talento impredecible, tras un buen final de temporada Berdych busca repetir los cuartos de final de 2011. Invicto en los singles de la Copa Hopman, llega a Melbourne sin partidos oficiales pero en ritmo competitivo. Versatilidad y experiencia deberían marcar la diferencia en tercera ronda ante Anderson por un puesto en octavos de final. En uno de los sectores más abiertos del cuadro Almagro peleará con Kubot, su verdugo en Roland Garros, y podría enfrentar al prometedor Dimitrov en segunda ronda. Habitualmente cómodo en Australia, Baghdatis se erige en amenaza tras una victoria sobre Del Potro en Sydney como aval más reciente. En su camino a la segunda semana, un Wawrinka cuartofinalista en dos de los últimos tres Grand Slams.

Cuartos de final: Nadal v Berdych

Semifinales: Djokovic v Tsonga; Federer v Nadal

Tomas Berdych: Acechando en la sombra

9 de octubre de 2011. Pekín. Diamond Arena. Un hombre alza los brazos al firmamento chino en acto reflejo ya olvidado. Investido de aura triunfal, pura mezcla de liberación y remordimiento, un apretón de dientes precede a un sonoro bramido. Una descarga de adrenalina que retumba por las entrañas del recinto. Un pabellón que, tallado en forma de piedra preciosa, anda de estreno. Un diamante en bruto, ironía del circuito, como el campeón recién coronado. La desproporcionada e irreverente algarabía de la grada asiática no soterra un pensamiento: ‘Esto no me vale. Soy algo más que un recolector de setas. No puedo basar mi carrera en conquistas de otoño’.

Quince meses después de firmar una gesta multi-superficie en los templos de primavera-verano (final en Miami, semifinal en Roland Garros, final en Wimbledon), Berdych sigue siendo el mismo. La esperanza de ver explotar al gran talento oprimido de Europa se desvanece con el paso del tiempo. Ni un título desde aquella memorable quincena londinense donde se erigiera en el primer hombre capaz de apartar a un Federer campeón de un domingo sobre el sagrado pasto. Siquiera una final sobre la que cimentar los pasos dados. Estancamiento. El éxito no le ha cambiado y, a pesar del dicho, esto no siempre es positivo. De nuevo, adherido a su figura, aparece el paradigma de ilusiones frustradas. A su favor, un punto de consistencia adquirida: 7 semifinales y 7 cuartos de final en el presente curso. En su contra: 14 pasos en falso a la hora de la verdad. La historia rinde culto a los campeones. De los finalistas, dicen, nadie se acuerda. Mucho me temo que los semifinalistas no tengan un lugar reservado en los libros.

El checo, aspirante a todo y candidato a nada, es un tenista imprevisible. Un elemento incómodo a evitar en los cuadros. Una amenaza constante con la que nadie cuenta pero que todos temen. Capaz de surgir de entre las sombras y dar un zarpazo a la élite antes de retornar a su habitual ostracismo. Únicamente dos victorias sobre el top 5 desde julio de 2010 -cenit de su espejismo- así lo atestiguan. Murray, en la mejor racha de su carrera, lo sufrió en Bercy. Federer, sobre su suelo duro predilecto, pereció en Cincinnati.

Su título en Pekín puso fin a la abstinencia más prolongada del actual top 25. Nada menos que 29 meses sin apretar el puño. Cerca de dos temporadas y media sin completar una semana perfecta. Un total de 56 torneos sin poder prometer, micrófono en mano, la defensa de la corona al año siguiente. Una incógnita de magnitudes claras sobre la que resulta casi utópico establecer predicciones. No obstante, el checo puede llegar a orillas del Támesis con ciertos puntos de moral en la bolsa.

Como último hombre capaz de llevarse el índice a los labios ante Federer sin ceder un parcial, el checo tiene crédito para abrir grietas a cualquiera en una tarde de inspiración. A diferencia de 2010, además, es de esperar que Berdych arribe a Londres con confianza en el brazo. Tras un aceptable bagaje de resultados recientes, Tomas llega con inercia al tramo final del año, nunca en plena desaceleración. Junto al mencionado título sobre suelo chino hay que sumar su primera victoria bajo techo sobre un top 5 –al tumbar a Murray en Bercy- de los últimos 5 años. Dos barreras de largo recorrido recientemente derribadas. No se le espera pero no se le descarta. Presión justa con armas de sobra. Efervescente combinación.

Por otro lado, queda el apartado relativo a la velocidad de la pista londinense. En mitad de un proceso involutivo de cara al espectáculo de este deporte, el suelo del O2 Arena experimentó en 2010 una apreciable ralentización con respecto a la campaña anterior. Si la tendencia continua –a menor velocidad, bote más alto-, un tenista espigado como Berdych podría encontrar con cierta regularidad la bola en su área cómoda de golpeo. Lejos de la excelencia en el desplazamiento y adoleciendo de un mejorable revés, un suelo de velocidad media-alta le otorgaría más tiempo en la reacción, permitiéndole cubrirse con su poderosa derecha el ala señalada. Su abrasivo servicio y ofensiva de segundo golpe deben de jugar un papel capital en sus opciones.

Teniendo en cuenta que la pista de Bercy, a petición de los jugadores, ha sido ralentizada para aminorar la diferencia de ritmo respecto a la superficie londinense, esperamos una pista de las características mencionadas con las citadas repercusiones en el juego de Tomas. Cuando menos, peligroso.

Serial: ATP World Tour Finals 2011

Ocho historias cruzadas en mil batallas a lo largo del año. Ocho corazones en tensión preparados para desatar el último maremoto de sensaciones. Ocho hombres, enjaulados a orillas del Támesis, en busca de un solo objetivo: levantar la Copa de Maestros. Sólo a los más fuertes del curso les está permitido volver a pisar Londres tras dejar Wimbledon en las retinas. La capital británica, de nuevo, evoca tenis de otro tiempo. Esta vez sin manchar de verdín las suelas. Esta vez allende la hierba y protegidos del cielo. Y esta vez, en escenario aséptico de impronta futurista, alejados de cualquier vestigio de sagrada tradición.

En un especial de ocho artículos, del 13 al 20 de noviembre, analizaremos de manera individualizada cada participante de las Finales ATP 2011.

A continuación, el calendario y el lugar de publicación de las piezas:

No Challenges Remaining (@alvarorama)

13 de noviembre – Novak Djokovic
15 de noviembre – Tomas Berdych
17 de noviembre – Andy Murray
19 de noviembre – Mardy Fish

La Cinta de Borg (@Rafael_Plaza)

14 de noviembre – David Ferrer
16 de noviembre – Roger Federer
18 de noviembre – Jo-Wilfried Tsonga
20 de noviembre – Rafael Nadal

Siempre nos quedará París (Bercy)

París es una comuna. Un vacío de poder al final del calendario. Ocho campeones distintos en las últimas ocho ediciones muestran la volatilidad del evento. Fecha por nadie manchada de rojo en el almanaque, apuntada por muchos como posible remiendo de fin de curso. Un oasis donde enterrar achaques, miserias o sueños por cumplir. Davydenko, Berdych, Tsonga o Soderling lograron allí su primer Masters (único hasta la fecha en los tres últimos casos). Maquillar una débil temporada, decorar un modesto palmarés, reactivar una ceñida confianza, apuntalar una emergente carrera,… todo está permitido en la anárquica capital francesa. A unas alturas de la película donde la élite suele haber cerrado el capítulo de objetivos o centra sus últimos sudores en los grandes broches de temporada, las circunstancias suelen condicionar un escenario de dos caras: demasiado grande para los pequeños, demasiado pequeño para los grandes. Exprimidos los físicos nobles tras una larga campaña, a menudo queda horadada la tierra para la clase media. Abonado el terreno para aquellos que durante la temporada se acercan pero no llegan. Leer más de esta entrada

La piedra de Rosetta 2.0 > Race ATP

A efectos de ranking hay dos tipos de jugadores: aquellos a los que ATP denomina commitment players y otros conocidos como not-commitment players. Se establece esta distinción para determinar los torneos que, de forma obligatoria*, deben jugar ciertos tenistas así como para establecer qué eventos contarán a la hora de configurar su ranking. En la temporada 2011, pertenecen al primer grupo todos aquellos hombres que, a fecha lunes 15 de noviembre de 2010 –temporada terminada-, formaban parte del top 30. El resto, es decir aquellos cuyos nombres -en la fecha indicada- figuraban por debajo de la 30ª posición, pertenece al segundo grupo. Leer más de esta entrada

Previa del Masters 1000 de Montreal

La primera gran parada camino del último Grand Slam de la temporada quedará en los libros de historia como el primer torneo de la Era Djokovic, al menos sobre el papel. Al margen del serbio y Nadal nadie ha sido capaz de alcanzar el partido por el título en los cuatro Masters 1000 de participación obligatoria disputados hasta el momento en la temporada 2011. ¿Será alguien capaz de cuestionar este diálogo? Al margen del top 4, encontramos complicada la localización de un candidato. Desgranamos a continuación lo que pudieran deparar los siguientes siete días de competición en el Uniprix Stadium de Montreal. Leer más de esta entrada