Millas de arcilla: cuartos de final de Copa Davis

Por primera vez en la historia todas las eliminatorias de cuartos de final en el Grupo Mundial de Copa Davis se celebrarán sobre polvo de ladrillo. Una competición a menudo incómoda por la adaptación a superficies fuera de temporada que implica, servirá de antesala a los grandes torneos de arcilla. Buen aperitivo de cara a una gira de tierra batida que arrancará la próxima semana… o dentro de unos minutos, según se mire.

España v Austria: La última vez que España cedió una eliminatoria sobre arcilla ningún integrante de la actual Armada había abrazado el profesionalismo. Idéntico escenario es aplicable a las series disputadas dentro de las fronteras ibéricas. Invicto como local desde abril de 1999, el cuadro español cerraría una imbatibilidad de 13 años sobre territorio nacional en caso de obtener la victoria ante Austria. En Castellón, sobre polvo de ladrillo, se espera seguir ampliando unas rachas de impresión: 22 eliminatorias seguidas selladas como local para un total de 24 eliminatorias consecutivas conquistadas en arcilla. Aún sin Nadal, resulta complicado conformar a nivel mundial un cuatro superior al que presenta España sobre la superficie de Oropesa (lejos de representar esto un ejercicio chovinista). Paradigma de estos registros, Ferrer liderará la segunda serie de la Era Corretja. Invicto como local y sobre arcilla en Davis (12-0) y contando por victorias lo jugado sobre tierra batida en 2012 (10-0), refleja la autoridad con la que España debe encarar la serie. Singlista titular en eliminatorias consecutivas por primera vez, Almagro tendrá la responsabilidad de abrir la eliminatoria. Ya cargó con dicha empresa dos años atrás en la arcilla de Logroño y cedió ante Wawrinka. Más maduro y tras una motivante gira en pista dura, encarará en Melzer a un semifinalista de Roland Garros que, aunque hoy lejos de su cenit deportivo, se llevó el último precedente sobre arcilla. Por ese primer punto deben de pasar las opciones austriacas, dado el blindaje presupuesto a los partidos de Ferrer. Haider Maurer, peligroso aunque inconsistente como demuestra su ranking (#139), se antoja insuficiente para desequilibrar a auténticos relojes sobre tierra batida. En el doble, Granollers y Marc López –‘héroes’ de la serie ante Kazajistán y finalistas en el único torneo de arcilla disputado en 2012- pudieran encontrar ante Peya y Marach (con la opción de Melzer) el punto más duro de la serie.

Pronóstico: España 3-0

Francia v Estados Unidos: Siguiendo los pasos helvéticos, el equipo de Forget ha optado por buscar las grietas del cuadro de Courier sobre suelo cobrizo. Una arriesgada decisión que puede haber tornado en peligrosa tesitura. Posiblemente Francia, carente en la eliminatoria de jugadores cuyo firme preferencial resida en la arcilla, posea menos mimbres que la malograda Suiza para abandonar el suelo duro. Además, la postrera ausencia de Monfils, semifinalista de Roland Garros (triple cuartofinalista), ha dejado al combinado galo privado de su indiscutible baluarte sobre la rojiza superficie y razonablemente expuesto. Tsonga, líder del contingente, pisa su terreno más esquivo. Simon, seleccionado sobre Gasquet no por destrezas técnicas sino por superiores cualidades físicas para un frente a cinco mangas, representa menor amenaza que Richard sobre polvo de ladrillo. Su ternura en la competición (1-5 en puntos vivos) y un ínfimo papel en la gira americana de arcilla (un triunfo en tres torneos) convierten al segundo hombre galo en punto de latente preocupación. Igualmente afectado por las bajas se encuentra Estados Unidos, despojado de Fish. Probablemente el de Minnesota diste bastante de encarnar una referencia sobre arcilla, se encuentre lejos del nivel que lo aupó al top 10 y lleve una temporada para olvidar. Quizá las principales bazas estadounidenses pasasen por los puntos de Isner y los hermanos Bryan, pero Mardy no dejaba de ser un durísimo elemento de desgaste en Copa Davis (sus últimos seis singles duraron, al menos, cuatro horas -llegando cinco de ellos al quinto parcial-) y quien abriera la veda sobre la arcilla de Zúrich. En su ausencia, Isner debe de ejercer con fuerza de número 1. Más aun teniendo en cuenta que a su lado estará un barbilampiño Harrison, quien sin haber jugado un punto vivo en la competición ejercerá de singlista titular en unos cuartos de final. La narrativa más lógica dice que Tsonga batirá a Ryan en la apertura. En ese escenario, el segundo punto (Simon v Isner) sería la clave de la serie. John debe dar un paso al frente y asentar su estatus de primer hombre. Verdugo de Federer en arcilla, el único hombre en llevar a Nadal a un quinto set en Roland Garros tendrá en su mano dar un vuelco a la eliminatoria. Si se llega 1-1 al sábado los hermanos Bryan debieran hacer valer su condición de mejor pareja del mundo ante cualquier combinación francesa y poner a Estados Unidos ante un gran oportunidad de pasar la eliminatoria. El domingo, Isner y Tsonga podrían jugar el punto decisivo. Todos sus precedentes se han saldado en tiebreaks de sets finales. Todos se han jugado en pista dura. Sobre arcilla, el norteamericano tendrá cierta ventaja pudiendo ser ésta más amplia en caso de que su oponente se encuentre en una situación donde no esté permitido el error. Un hipotético quinto punto enfrentaría a Simon y Harrison. Un jugador frágil en la competición ante un debutante en estas circunstancias. Gilles ganó el reciente duelo en Miami. Sería un final muy incierto.

Pronóstico: Estados Unidos 1-3

Argentina v Croacia: El cuadro albiceleste es el vigente finalista. Si hay un país que tiene en el punto de mira la competición no es otro que el sudamericano. Y la oportunidad se ha abierto como nunca ante sus ojos en 2012. A partir de estos cuartos de final, jugarán todas las series como conjunto local. La barras quilomberas tiene más motivos que nunca para no dejar de alentar. Quizá el jugador más entregado a la competición del tiempo reciente, Nalbandian tendrá la honorable responsabilidad de abrir la serie ante el croata Cilic. En plena fase de regreso al circuito tras una lesión de larga duración, Marin caería ante David en el reciente torneo de Indian Wells, ampliando su nefasto balance ante el argentino (0-4). Aún tierno, virgen de victorias ante un rival en buena forma, con derrota fresca y en escenario hostil, el panorama no es halagüeño para el balcánico. De vuelta en Copa Davis tras una aireada ausencia en primera ronda, Del Potro cerrará el sábado ante el gigante Karlovic. Al igual que en el primer duelo, el jugador argentino guarda una victoria reciente ante el oponente croata. Juan Martín sometió a Ivo en Miami sin necesidad de disputar muertes súbitas. Sobre una superficie más lenta a la encontrada en Florida, el argentino tendrá aún mayor capacidad para restar las bombas del adversario (y viceversa, sin embargo). Del Potro, semifinalista de Roland Garros, es un jugador infravalorado en arcilla con unas prestaciones mucho mayores de las que se pueda presuponer.  En el punto de dobles, Nalbandian y Schwank pudieran tener la opción de cerrar la eliminatoria. Cilic y Zovko tratarían de extender la eliminatoria hasta el tercer día. No obstante, la mencionada pareja argentina logró el único punto argentino en la final de 2012 celebrada en Sevilla y se antoja improbable que deje escapar la oportunidad ante su público. El horizonte del domingo parece lejano en esta serie y un quinto punto algo cercano a lo utópico. En cualquier caso, Del Potro en un cuarto punto se antoja un desafío para el que Cilic -sometido en Miami por el tandilense- difícilmente pueda estar preparado.

Pronóstico: Argentina 3-0

República Checa v Serbia: Reedición de la semifinal de 2010. En esa ocasión, Serbia pudo contar con la intervención de Djokovic (ausente el viernes por problemas estomacales) para extender y ganar la eliminatoria de Belgrado en el quinto punto. En la semifinal de 2011 ante Argentina, Djokovic volvió a estar ausente el viernes, para tratar de reconducir la eliminatoria el domingo. Su físico dijo basta y Serbia cedió la serie. Notable diferencia: esta vez Novak no está presente. Si hay una indigestión en forma de resultados en Praga el número 1 del mundo no podrá acudir a reconducir la nave. Huelga decir nada sobre la pérdida de potencial que en el cuadro serbio origina la ausencia del pentacampeón de Grand Slam, calculando meticulosamente su calendario de arcilla con Roland Garros como propósito. Aun así, Serbia tiene en la profundidad de equipo una baza a su favor en la eliminatoria. La capacidad de rotación con garantía de resultado es un clavo principal al que puede aferrarse el conjunto balcánico en su visita a Praga. Héroe de la semifinal de 2010 –batiendo a Berdych el viernes y logrando el punto decisivo ante Stepanek el domingo- la importancia de Tipsarevic se multiplica en estos cuartos de final. Líder en ausencia de Djokovic, jugará el segundo punto y el cuarto siendo razonable que reciba descanso el sábado. Héroe de la final de 2010 –ganando el quinto punto a Llodra-, Troicki asume una responsabilidad superior ejerciendo de segundo hombre y deberá estar listo para algo más que para poner la guinda al fin de semana. Zimonjic, consumado doblista, puede dar respiro a un singlista de cara a los partidos del domingo. Por el contrario, República Checa cuenta con sus baluartes nacionales: Berdych y Tipsarevic. Probablemente aglutinen todos los puntos de la serie. La duda reside en si Navratil optará por darles oxígeno en un punto de dobles de una eliminatoria que tiene todas las papeletas para llegar viva al tercer día. No obstante, se antoja complicado dado el balance de la pareja en la competición (9-1, cediendo únicamente en la final de 2009 en España) y la importancia que puede encerrar ese punto en la serie.

Pronóstico: República Checa 3-1

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Batallas en Melbourne: Día VII

Azarenka v Benesova: Superviviente de un sector razonablemente ligero, la checa repite los octavos de final alcanzados en 2011. Tal vez motivada por la victoria lograda frente a Stosur en el torneo de Brisbane, esta zurda más versada en la modalidad de dobles se ha colocado en la segunda semana de un Grand Slam por segunda vez en su carrera tras 38 apariciones en torneos grandes. Frenada en el ecuador de Melbourne por colosales adversarias en campañas pasadas, Azarenka abordará un desafío más liviano en la presente edición. Más reconocida por sus restos que por sus servicios, la bielorrusa es la única tenista que no ha sido quebrada en el torneo. Si bien en es cierto que no ha encarado a consumadas restadoras, ha sido capaz de mantener intacto su servicio durante tres partidos consecutivos por primera vez en su carrera. Si logra mantener los niveles de saque en términos de autoridad similares, no debiera de haber partido frente a Benesova. Una rival ante la que jamás cedió un partido, siquiera un parcial y a la que ha ganado cerca del 70% de los puntos jugados al resto sobre segundo servicio.

López v Nadal: Virtualmente ubicado en el top 15 tras someter a Isner en cinco parciales, el toledano pudiera encarar el partido en una suerte de fatiga física y conformismo psicológico. Figura de grandes escenarios, poco estímulo podrá encontrar en el circuito mayor al de enfrentar a un 10 veces campeón de Grand Slam sobre una pista central de la citada categoría. No obstante, salvo dos duelos disputados sobre hierba y moqueta, Nadal ha dominado a Feliciano a lo largo de los años imponiendo un juego de solidez tras la línea. Sobre una superficie de ritmo medio que facilita el desempeño en materia de devoluciones, López necesitaría mantener unos porcentajes de primer servicio elevados para albergar ciertas cuotas de esperanza. Además, tras introducir cambios en el balance de la raqueta, el balear ha mostrado mayor vigorosidad al servicio y facilidad para dibujar ganadores. O, al menos, para trazarlos con mayor frecuencia que antaño. Superior en la reacción y mejorado en la acción, Rafael pudiera andar más lejos que nunca de Feliciano.

Clijsters v Li: Apartada durante meses de la competición debido a problemas físicos, la vigente campeona fue cediendo puestos en el ranking. Eso ha motivado que la final de la pasada edición haya podido tener lugar apenas recién terminada la primera semana de torneo. Acreedoras de una brutal capacidad de golpeo y una movilidad de impresión, belga y china ofrecerán un intenso espectáculo de violentos ataques e impenitentes parapetos. Afectado el físico en Brisbane, la belga no mostró secuela alguna durante los primeros partidos, incluyendo una convincente victoria ante Hantuchova. La tenista más regular del pasado reciente en tierras oceánicas, Na tratará de lograr la primera victoria sobre Kim con el impulso de haber alcanzado la final de Sidney. Dotadas de unos argumentos tan variados como intermitentes, no será de extrañar un duelo repleto de cambios de rumbo.

Tomic v Federer: En ejercicio de inverosímil narrativa tratándose de un imberbe activo, el australiano ha superado la primera semana sin cerrar en el primer set en ninguno de sus tres partidos. Puntiaguda circunstancia que, como él mismo ha reconocido en rueda de prensa, configuraría un escenario difícilmente abordable ante el maestro helvético. Gruesa parte de sus estrechas opciones debieran pasar por un cálido arranque, si bien ni siquiera esto pudiera resultar suficiente mérito. La diferencia en el desgaste físico entre ambos jugadores atenta con ser notable. Roger no ha competido ni cuatro horas por las más de diez que ha empleado Bernard para alcanzar el domingo. La recuperación física y mental será clave al entenderse que hoy tendrá que correr, pensar y apuntar como nunca. Tras asimilar con cierta soltura la violencia de Karlovic en el anterior partido, la voluble altura y efecto inherente a la bola de Tomic pudiera pasar por ligera caricia sobre la piel del suizo.

Wozniacki v Jankovic: Dos jugadoras con mayores galones al resto que al servicio, preponderancia del revés sobre la derecha, buena movilidad y notable resistencia física. A menudo comparadas desde el punto de vista estilístico, la serbia se desmarcó de ese posicionamiento esta semana aseverando que posee una puesta en escena más agresiva, con un destacable revés paralelo y una búsqueda de líneas alejada del aterrizaje seguro de la danesa. Quizá no le falte razón. Nada mejor que el duelo directo para demostrar el contraste. Tras haber cedido los cuatro primeros duelos, Caroline ha tomado la manija en la rivalidad abrochando los últimos tres enfrentamientos –todos ellos en 2011-. Con el hombre que condujo a Jelena al número 1 ahora a su lado, la danesa pudiera contar con adicional ayuda para mantener el patrón de resultados. Dada la paridad de procedimiento entre estas dos incansables competidoras de marcado conservadurismo, se esperan eternos intercambios desde el fondo de pista en espera de errores más que de búsqueda del acierto.

Goerges v Radwanska: Con problemas de salud al comienzo de la temporada –retirada en Sidney incluida-, el horizonte de Julia en Melbourne no parecía especialmente esperanzador. No obstante, la alemana logrado cerrarse las grietas hasta firmar el mejor papel en Grand Slam de su emergente carrera. (Buen papel de cara al previsible co-liderazgo que en febrero le corresponderá con Alemania en Copa Federación, siendo este otro tema). Goerges necesita dar salida cuanto sea posible a su primer servicio ante una figura superior en imaginación y destrezas de confección como la inteligente polaca. De otro modo, Agnieszka absorberá el ritmo de las esferas y tejerá una tela de araña que podría evidenciar las carencias de movilidad y elaboración de intercambio de la teutona. Recibiendo un bombardeo de winners por parte de Mattek-Sands, Radwanska mostró una frialdad asombrosa para evitar la precipitación y mantener casi nulos sus guarismos de errores. Similar hostigamiento pudiera ejercer la tudesca, dada la inclinación al impacto de bajo porcentaje que atesora. A pesar de la bisoñez presentada en estas alturas de torneo, no debiera adoptar Julia un complejo de inferioridad ante una jugadora que jamás rebasó los cuartos de final en un grande.

Berdych v Almagro: En un cruce entre ávidos pegadores de reparables defensas, la iniciativa puede suponer una tendencia de compleja inversión. En este sentido, es de esperar una batalla abierta por lograr el centro de pista con voluntad de inclinar con premura al agresivo oponente. Atendiendo al expediente, el favoritismo debe corresponder al checo. Dotado de un superior servicio y variedad de opciones con la derecha, ha mostrado seguridad a lo largo de la semana para cerrar juegos al saque. Con esos argumentos buscará los cuartos de final por segundo año consecutivo. Ausente de la antepenúltima ronda en todos los grandes disputados fuera de la arcilla, el papel secundario debe otorgarse al español. Si bien carente de bagaje sobre cemento, pisa la segunda semana en Australia por tercer curso seguido. Precisando de excesivo tiempo para armar el brazo -sobre todo en el revés a una mano-, suelen darle la espalda los asfaltos. No obstante, el pausado el pausado ritmo del cuasi-arcilloso firme australiano debe proporcionarle la espera requerida. Dado el tenis de alto riesgo y la volatilidad de caracteres, es de esperar un duelo largo y repleto de alternativas.

Kohlschreiber v Del Potro: Tras un complejo test de apertura ante el incómodo Mannarino, el tandilense ha ido cogiendo color con el paso de los partidos. Invicto pero muy exigido en sus cuatro cruces previos con el teutón, Juan Martín buscará alcanzar el techo que tiene en la antepenúltima ronda de Melbourne. En una escala inferior de potencia pero similar en términos de espectacularidad, el alemán anticipa procedimiento de guerrilla. Dado el mayor poderío golpeador de su oponente unido al inferior margen de error, y tratando de evitar quedar aprisionado contra la pared, previsiblemente Philipp rehuirá cuando sea posible el cuerpo a cuerpo desde el fondo de pista. Dotado de unas destacables destrezas para cernir sombra cerca de los nudos, pudiera hacer avanzar la carrocería a mitad de pista ante la mínima oportunidad. En este escenario, sacaría a Del Potro de una propuesta mecanicista de acoso y derribo obligándole a ampliar la variedad en el repertorio (pasantes, globos,…) ¿Será capaz Del Potro de imponer su ritmo ante un adversario que fomentará la intermitencia? ¿Podrá el alemán cubrirse las heridas en un partido al mejor de cinco parciales?


Batallas en Melbourne: Día III

Tomic v Querrey: Tras la prematura eliminación de Stosur y con un bregador Hewitt que despierta más nostalgia que expectativas, Bernard pasa a concentrar una amplia mayoría de los focos de esperanza local. Inmerso en lucha encarnizada a cinco sets con Verdasco, el joven australiano anduvo desconectado durante las dos primeras mangas. Llegó, según dijo, a simular desidia para confiar al rival en el arranque del tercero. Verdad o no, esta pasividad implicó un pulso de más de cuatro horas. Un plan más destructivo que constructivo. Pese a la victoria. Querrey, siempre renqueante en cuerpo y/o alma, se antoja víctima propicia para hacer pronto los deberes. De nuevo ubicado en la Rod Laver Arena. Esta vez en turno de noche. Escenario y momento en que Tomic ha jugado sus mejores partidos en Melbourne. En 2010, apretando a Cilic –posterior semifinalista- hasta el quinto parcial más allá de las 2 de la madrugada. En 2011, haciendo sudar a un esforzado Nadal. Hoy es más maduro y enfrenta un rival menos fiero.

Berdych v Rochus: Reciente finalista en Auckland, Olivier demostró en el evento neozelandés una admirable capacidad de supervivencia, cerrando el puño tras larguísimos duelos donde fue acribillado a aces. Desplegando lo que él mismo calificó como el mejor tenis de su vida, no experimentó nada que no vaya a encarar en un duelo a cinco mangas ante Berdych. El checo, poderoso al saque y de estilo más explosivo, pudiera aprovechar la reducida envergadura de su adversario para incomodarlo con servicios abiertos y manejar con soltura los intercambios cortos. Más potente de lo que su anatomía sugiere aunque carente de un gran servicio, el belga –dotado de mayor movilidad- podría llevar la manija en rallies más prolongados hasta desarbolar a un pausado Tomas en el fondo. Propenso a catástrofes en Grand Slam, Berdych no debiera confiarse. Rochus, con precedentes recientes –quinto set con Djokovic en primera ronda de Wimbledon 2010- y en dinámica positiva, podría no arrugarse.

Isner v Nalbandian: Favorecido por la retirada de un Nieminen asfixiado por los viajes, David llega al duelo sin un test serio en las piernas. Versado en la construcción de ángulos, será una virtud a explotar ante un rival embutido en un corpachón que tartamudea al ser desplazado más allá de la primera palabra. Habitualmente achacada una mejorable forma física o mayor fortaleza mental en competición, el argentino podría necesitar optimizar ambos lunares ante un jugador que cuenta en su haber con la victoria en el partido más largo de la historia. Uno de los grandes restadores de la disciplina, se comenta que el argentino sufrió para leer el servicio de Raonic durante las prácticas de la semana. Menos imponente pero igualmente temible en la apertura del intercambio, John puede poner a prueba las devoluciones del sudamericano e imprimir una terrible presión en sus servicios derivada del escaso margen de error. Es previsible un duelo de alta igualdad con un número bajo de roturas. En ese escenario, ¿se impondrá la monodimensionalidad perenne del estadounidense o la versatilidad caduca del argentino?

Wawrinka v Baghdatis: Si alguien se ve atraído por el drama, ésta puede ser una colisión que satisfaga sus necesidades. Lejos de constituir un modelo de fortaleza mental, ambos jugadores son susceptibles de atravesar marcados baches de juego durante el encuentro. Lejos de representar un paradigma de regularidad deportiva, ninguna ventaja puede darse por definitiva y es previsible una batalla de alternativa constante. En medio, una contraposición de estilos con bellos gestos técnicos. Stanislas, una versión más conservadora que apuesta por el desgaste, posee uno de los mejores reveses a una mano del circuito. Marcos, tipo de costumbres más arriesgadas que suele optar por una vía más directa desde el fondo, alberga en su colección un fabuloso golpe a dos manos. Ambos se sienten cómodos en Australia. Cuartofinalista el suizo, pisa un ritmo medio ideal para alargar las batallas. Finalista el chipriota, siente como suelo patrio un terreno repleto de familiares. En ningún otro Grand Slam llegaron más lejos.

Dimitrov v Almagro: Separados por 68 plazas en el ranking, la clasificación sugiere una diferencia más amplia que la existente entre ambos jugadores –especialmente sobre pista dura-. El murciano, único top 30 incapaz de alcanzar una final sobre dicha superficie, debe su actual estatus fundamentalmente a logros sobre arcilla. Habituado a no ser desbordado en el mencionado suelo, tiende a precipitar la construcción del punto al verse superado sobre firmes más rápidos. Un rival de estilo elegante y tiros limpios como el búlgaro podría acentuar esta negativa propensión en el español. Habiendo incorporado potencia de forma gradual a su repertorio, además, es previsible que Grigor tenga presencia sobre/por delante de la línea en buena parte de sus puntos al servicio. Novato en Grand Slam, enfrenta a un jugador de corto expediente en ese sentido. Debiera contemplar la victoria dentro de su ángulo de tiro.

Previa del Abierto de Australia (ATP)

Primer cuarto: Sin competición oficial a la espalda en la presente temporada, Djokovic emprende la defensa del título australiano. Abriendo el cuadro ante Lorenzi, no encontrará graves amenazas hasta la segunda semana al margen de un añejo Stepanek. En octavos de final podría enfrentarse al ganador de un potencial Raonic v Roddick. Protagonistas de una apasionante final en Memphis, ambos adolecen de un juego de fondo y/o un resto con el que plantar cara al serbio. Por tanto, Novak tendría vía libre para explotar un argumentario mucho más equilibrado sobre unos jugadores construidos principalmente sobre servicios y derechas y ante los que ostenta una movilidad muy superior. Canadiense y estadounidense necesitarían altos porcentajes y rallies cortos –sobre firme ralentizado- para empezar a tener opciones.  Quizá no haya que descartar en este sector a un siempre correoso Hewitt, quien pueda estar disputando su último grande en casa. Ferrer, cuya mayor amenaza de primera semana es un Chela alejado de gran virtud sobre suelo duro, tampoco encararía grandes retos hasta después del primer domingo. Semifinalista en 2011 y reciente campeón en Auckland,  irá encontrando perfiles más versados sobre el cemento. No obstante el alicantino, quien presenta sus mejores resultados sobre superficie dura a pesar de ser etiquetado de ‘terrícola’, debiera hacer valer una superior mentalidad ante Gasquet, la mayor experiencia en escenarios grandes ante Tipsarevic o el momento presente ante un Youzhny que no es cabeza de serie en un torneo al que el pasado año accedió como top 10.

Cuartos de final: Djokovic v Ferrer

Segundo cuarto: En busca de su tercera final consecutiva en Melbourne, Murray tiene ante sí un camino espinoso. Harrison, supuesto futuro del tenis estadounidense, será la primera piedra para el escocés. Cargados ambos de temperamento inflamable, el superior desempeño de Andy al resto y su incansable labor tras la línea podrían constituir mecha suficiente para encender los tiernos nervios del joven estadounidense. Gulbis o Llodra, activos tan talentosos como intermitentes, serían lo más afilado camino de la segunda semana. El siguiente escalón bien pudiera ser Monfils, desordenado competidor siempre incierto a cinco mangas. No obstante, sólo ha cruzado una vez el ecuador del torneo tras seis participaciones y antes de alcanzar el primer domingo podría encarar a su némesis del pasado US Open, el español Ferrero. Enfrentado al valenciano  en primera ronda, Troicki –que pondría contra las cuerdas a Andy en Roland Garros- sería otro rival a tener en cuenta camino de los cuartos de final a pesar de no haber alcanzado nunca esa ronda en Grand Slam. Campeón en Doha, Tsonga podría medir en tercera ronda el calibre sus destrezas en red ante un superviviente de la mitad de pista como el emergente Granollers. En contraposición estilística, el finalista de 2008 debiera abrir la segunda semana ante un contragolpeador encarnado por su compatriota Simon o por el japonés Nishikori. El ritmo pausado del piso ‘aussie’ podría jugar en favor de las defensas sobre las embestidas, pero también otorgará mayor tiempo al top 10 galo para cubrirse el revés hasta poder marcar diferencias con la derecha.

Cuartos de final: Murray v Tsonga

Tercer cuarto: Con recientes molestias en la espalda, iniciar el torneo ante un jugador sin experiencia en fase final de Grand Slam podría servir de bálsamo para Federer.  Proyectado a enfrentar a un Melzer que no enlaza victorias sobre pista dura desde el pasado Abierto de Australia o un Karlovic que asegura tensión pero también intercambios cortos, la primera semana debiera resultar en estancia poco exigente desde el plano físico para el suizo. Inmersos en un enigmático duelo, Verdasco y Tomic pondrán a prueba sus fuertes temperamentos e impredecibles desempeños. Drenando el ritmo del encuentro, el australiano ya bregaría en la pasada edición ante perfiles españoles, sometiendo a Feliciano y haciendo sudar al propio Nadal. En este sector también se encuentra un Querrey incapaz de ganar en Melbourne desde 2008. Capaz de poner a prueba a mentes inestables con su heterodoxia hasta la antepenúltima ronda en 2011, Dolgopolov –invicto ante estadounidense y australiano- se erige en principal adversario camino del matadero helvético en octavos de final. Tras los bajones físicos en la final de Copa Davis, con Del Potro queda la duda del rendimiento actual en duelos a cinco mangas. A su favor, la condición rápida de la superficie, el bote alto de la bola en Australia y el día de descanso entre partidos. Además, al margen del renqueante Florian Mayer no tiene rivales de entidad en la primera semana. Fish, por contra, enfoca unos primeros pasos muy peligrosos en Melbourne. Un jugador que encoje lejos de Estados Unidos, sólo ha superado la primera semana en una sólo de sus nueve participaciones previas y nombres como Muller, Mónaco o Kohlschreiber podrían ser demasiada empresa para el número 8 del mundo.

Cuartos de final: Federer v Del Potro

Cuarto cuarto: Ubicado en un sector asequible pero no carente de peligro, Nadal bregará camino de la segunda semana con un decadente Ljubicic como oposición más férrea. Al cruzar el ecuador del torneo Isner podría aparecer en la escena de los octavos de final. Capaz de poner contra las cuerdas al balear en el pasado Roland Garros, se estima amenaza más fiera sobre cemento, superficie donde ya alcanzara sus primeros cuartos de final de Grand Slam en el último US Open. Como alternativa al estadounidense, se encuentra un Nalbandian que tratará de poner fin a 11 grandes sin pisar pista tras el primer domingo o un Feliciano López que puede arribar a Melbourne espoleado por el mejor ránking de su carrera. Talento impredecible, tras un buen final de temporada Berdych busca repetir los cuartos de final de 2011. Invicto en los singles de la Copa Hopman, llega a Melbourne sin partidos oficiales pero en ritmo competitivo. Versatilidad y experiencia deberían marcar la diferencia en tercera ronda ante Anderson por un puesto en octavos de final. En uno de los sectores más abiertos del cuadro Almagro peleará con Kubot, su verdugo en Roland Garros, y podría enfrentar al prometedor Dimitrov en segunda ronda. Habitualmente cómodo en Australia, Baghdatis se erige en amenaza tras una victoria sobre Del Potro en Sydney como aval más reciente. En su camino a la segunda semana, un Wawrinka cuartofinalista en dos de los últimos tres Grand Slams.

Cuartos de final: Nadal v Berdych

Semifinales: Djokovic v Tsonga; Federer v Nadal

La piedra de Rosetta 2.0 > Race ATP

A efectos de ranking hay dos tipos de jugadores: aquellos a los que ATP denomina commitment players y otros conocidos como not-commitment players. Se establece esta distinción para determinar los torneos que, de forma obligatoria*, deben jugar ciertos tenistas así como para establecer qué eventos contarán a la hora de configurar su ranking. En la temporada 2011, pertenecen al primer grupo todos aquellos hombres que, a fecha lunes 15 de noviembre de 2010 –temporada terminada-, formaban parte del top 30. El resto, es decir aquellos cuyos nombres -en la fecha indicada- figuraban por debajo de la 30ª posición, pertenece al segundo grupo. Leer más de esta entrada

Previa del Masters 1000 de Montreal

La primera gran parada camino del último Grand Slam de la temporada quedará en los libros de historia como el primer torneo de la Era Djokovic, al menos sobre el papel. Al margen del serbio y Nadal nadie ha sido capaz de alcanzar el partido por el título en los cuatro Masters 1000 de participación obligatoria disputados hasta el momento en la temporada 2011. ¿Será alguien capaz de cuestionar este diálogo? Al margen del top 4, encontramos complicada la localización de un candidato. Desgranamos a continuación lo que pudieran deparar los siguientes siete días de competición en el Uniprix Stadium de Montreal. Leer más de esta entrada

Promoción del 2011: Roland Garros (I)

Calificamos a continuación lo realizado la pasada quincena por los protagonistas en el Bosque de Bolonia:

Jankovic: Avanzando cómodamente en la primera semana de competición, la jugadora más regular del pasado reciente en Roland Garros (tres semifinales en las últimas cuatro temporadas) encaraba la segunda semana con opciones de derrotar a una Schiavone in crescendo conforme avanzaba el torneo. En un duelo abierto, pura mezcolanza de estilos entre la versatilidad de la artesana milanesa y la resistencia de la atleta de Belgrado, la balanza se inclinó del lado de la primera toda vez que la segunda desaprovechó un 4-3 0-30 en el tercer parcial. No habiendo cedido más de tres juegos por sets antes de la segunda semana y dado que cayó ante la postrera finalista, el torneo de Jelena fue aceptable. Bien Leer más de esta entrada